Siempre he sido fan de esa extraña nostalgia, no sé qué tiene esa sensación que te hace pensar que los tiempos pasados, esos que no viviste o que apenas pudiste disfrutar, son, fueron, de alguna manera, mejores.
Miro las fotos de los viajes de mis padres y pienso "qué divertida se veía la vida". La idea de ir por la carretera con unas pocas personas y una cámara analógica, sin tener mucha idea de lo que estaba sucediendo me parece espectacular. No sé si es un efecto que ocurre en el que es propio de una tierra que ya no es segura, en donde las carreteras se convierten en pasadizos de muerte durante ciertas horas y donde el poder adquisitivo no se compara con el que hubo hacía una treintena de años. En un lugar donde cubrir las necesidades básicas se convierte en una odisea, ¿quién pensaría en realizar un viaje por distracción? Lo homérico ya está en lo cotidiano.
Sin embargo, esa envidia por el pasado me ha ganado, y aquí es cuando viene la parte blogística de la historia:
Teniendo apenas unas tres semanas de planificación logramos programar un viaje. Exentos de mayores responsabilidades, con algo de ahorros y una idea loca en la cabeza.
Tomamos muchas fotos, por supuesto. Me gusta tomar fotos a cada tontería sólo para poder verlas y recordar el momento, nunca las publico. Sin embargo, quise hacer algo distinto, quise imaginar que puedo contar una historia del pasado con ellas, jugar a adelantar esa sensación de nostalgia como si viera un album hecho muchos años atrás
Jugar también a que hay algo místico en ellas. Algo que sabes que está detrás de cada foto, pero, como en las cámaras analógicas, con las que se tomaban las fotografías de la época que intento emular, se tenía una cantidad limitada de disparos de acuerdo a los rollos de revelado con los que contabas, nunca habrían suficientes fotos como para conocer la historia por ellas mismas. No había entonces la oportunidad de tomar una fotografía a cada cosa tonta para poder preservarla. Tenías un número de disparos, y había que hacerlos valer, hacer que cada toma congele no un momento de segundos sino una sensación eterna.
También quería dar la idea de que...
Fueron tomadas en un lugar perdido.
Un lugar inaccesible que el tiempo se llevó.
Donde ocurrió una historia que se cuenta sin detalles.
Una aventura sólo recordada por unas cuantas fotografías.
Pero cuyo verdadero tesoro yace en las recuerdos vividos
Espero haber infundido la idea que deseaba lograr. En todo caso, me divertí intentándolo.
Fotografías tomadas por mí y por con cámara de Android de un teléfono BLU R1 HD