En la noche, después de la lluvia, a una altura que no esperaría, estas diminutas ranitas se ¿guarecen? en los tallos de las gruesas hojas de las plantas de lechosa. Resultó difícil capturarlas, pero quise transmitirles la agradable imagen que me proporcionaron. Así que comparto estas fotografías.
¡Cómo quisiera disponer de un equipo con posibilidades de mayor acercamiento!
Ésta de perfil, ofrece claramente toda su figura, está lista para saltar. No le gustó mucho la lucecita del celular.
Y en esta foto, las dos parecen mirar a la cámara, pero la del primer plano (lamentablemente borrosa) luce genial.
¿CUÁNTAS VIDAS SERÁN IMPERCEPTIBLES PARA NOSOTROS, DURANTE UN DÍA, AUN CUANDO PASEMOS A SU LADO?
FUERTE REFLEXION SI LLEVAMOS ESTO AL PLANO HUMANO.
Hasta la próxima entrega.
Feliz y productiva nueva semana.