¡Hola!
Mi nombre es José Eduardo, pero con la rápidez con la que me llaman, desde siempre me conocen como Josewardo o Wardo (y en algunos casos, Wolverine, pero eso ya es otro tema). Estoy cercano a cumplir 21 años. Nunca he sido una persona de escribir muchas palabras, prefiero más bien hablarlas, sin embargo, no siempre se me da tan bien.
Me apasiona el béisbol. Desde que tengo uso de razón ha sido parte de mi vida. A los cuatro años, cuando apenas y podía caminar, ya tenía en mis manos un guante y bate de aluminio. 20 años, varios nacionales representando a mi estado y una lesión más tarde, sigue siendo mi mayor pasión, aunque ya no lo practico. La mayor parte de mi vida, la pasé enfocado en eso, con la convicción de que ese sería mi futuro, pero por razones del destino, la realidad fue diferente.
Ahora me dedico a trabajar con mis padres en otra de las cosas por las que siento proximidad: el mundo automovilístico. Mi padre, cuya vida ha dedicado por completo a los vehículos, y yo, estamos reconstruyendo un Camaro del año 1972 y un Mustang 1981, con esto he aprendido infinidad de cosas y aún me queda mucho más por conocer.
Por esta vía quiero mostrarles de qué van las cosas que me gustan, lo que la vida me ha enseñado y lo que me ha tocado vivir.