Nota: Este es un post destinado a esas personas que hoy en día son padres, a esos chamos que hoy son hermanos mayores y a aquellos que van por la vida con una percepción errada del acoso.
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Mi nombre como ya algunos saben es Joseph, hoy día tengo 24 años, mido 1.81 mts y peso unos 87 kilogramos; me considero una persona con un carácter difícil y con dificultad para relacionarse con la gente, a pesar de esto, quienes me consideran su amigo, dicen que soy sumamente divertido y simpático. Pero no siempre fue así.
Ingrese al colegio a los 4 años, para el año 96 no existían tres niveles de Pre-Escolar, y pase con 5 años a 1er grado. A mis 8 años de edad sabía leer, escribir, hacia multiplicación y división, exposiciones sin leer y llevé de 1ro a 5to grado una racha en el cuadro de honor.
Luego de 5to grado, me cambiaron a una institución pública, donde conocí al diablo, se me presentó y me dijo 'Hola, soy tu nuevo colegio' ; la crisis del paro petrolero obligo a mis padres a dejar de costear mi colegio privado, y confiados en mi 'Inteligencia' pensaron que era suficiente. Al llegar a este nuevo colegio, existía en Venezuela una ley de educación que impone comenzar el primer grado con 7 años, por ende ingresé a 6to grado luego de muchos trámites y varias pruebas que pasé de sobra, con 8-9 años, mientras la mayor parte de mis compañeros 11-12 años.
Vivía en un barrio de Petare, una parroquia de Caracas conocida internacionalmente como por su peligrosidad, mis padres me dejaban ir solo al colegio a las 6:30 de la mañana, y no les veía la cara hasta la 6:40 de la tarde, me cuidaba mi abuela, pero era mi abuela materna, una señora de un carácter tal, que mi papá incluso en la actualidad puede pasar hasta 2 meses sin saber de ella. No me iba a negar su apoyo, pero no tenía la confianza para pedirlo y jamás lo había necesitado hasta ese entonces. Al vivir en Petare, la cultura es distinta, tenía compañeros con madres alcohólicas, drogadictas, que vieron a su papá morir por disparos, otros a los que les quemaban las manos por ser malos, y estaba yo, un gordito con lentes, enfocado en sus estudios y al que le gustaba mucho Pokémon.
¿Comienzan a visualizar la escena? Yo intentando hablar de muñequitos y caricaturas, mientras mis compañeros hablaban de la novela, de drogas y de cosas que a esa edad no deberían hablar, como sexo o asesinar.
Hasta este punto muchos dirán como ya me dijeron varias personas al conocer parte de mi historia:
- Pero tú estudiabas con Psicópatas en potencia.
- A ti te inscribieron fue en una escuela de delincuentes.
A lo que les respondo que no lo sé, mi papá y sus hermanos estudiaron en esa institución, y la consideraban buena; mis tíos se graduaron, y son personas de bien a pesar de no haber continuado sus estudios más allá, lo que no me deja decir que era un mal colegio del todo; pero de 48 alumnos que comenzamos a estudiar juntos (El máximo eran 35 alumnos por aula, pero nadie revisa esto), en 2010 cuando fui a buscar unos papeles en el colegio, la directora llorando me comentó que solamente 12 hembras y 2 varones incluyéndome, continuaron sus estudios. De los varones habían varios presos y 8 de ellos fallecieron.
¿A dónde quiero llegar con esto?
Cuando recibí el primer empujón, pensé que era la manera de jugar de mis nuevos compañeros, y no respondí; cuando me quitaban la comida, pensaba que ellos tenían más hambre que yo, y no respondí; un día, antes de cantar el himno me empujaron de tal manera que caí al suelo rompiendo mis lentes y ensuciando todo el uniforme, me levante y con un instinto animal, golpee a mi compañero en la barriga sacándole el aire; inocentemente y avergonzado por mi reacción le fui a pedir disculpas, a lo que respondieron con un puño en el ojo y varios más en el rostro, perdí mi primera pelea. Nos llevaron a dirección, nos citaron al representante y las típicas frases que odio:
- No tienen que pelear, si tienen un problema se resuelve hablando
- Si el te pega no le puedes pegar, debes decirle a un profesor o alguien que te ayude.
- Las cosas no son así, ustedes son amigos.
Viniendo de profesores y directores, que si pudiesen se matarían entre ellos me da un poco de rabia escucharlos, ¿Pero que me da más rabia? cuando al llegar a casa, terminas castigado, porque tu papá no logra entender que lo que hiciste fue en defensa propia, y está molesto porque hiciste que la directora llamará a tu mamá, que está trabajando y se esfuerza para darte todo. Todo, menos una protección contra el acoso.
Los días pasaron, e ir al liceo se convirtió en una misión imposible, salir de casa a las 6:00am para llegar al colegio temprano y evitar a cierto compañero, quedarte al menos 2 horas más en el colegio o irte con un profesor, o tener que correr 800 mts siendo un gordito, pues cada vez que tu compañero y su grupo se topan contigo, te golpean, te escupen, te patean y nadie hace nada, más que contarle a tu abuela, que le cuenta a tu papá, que se molesta contigo porque tu trabajo es estudiar no caerle bien a la gente, y si tienes esos problemas debes hablarlo con la directora. Directora con la que ya hablaste, le citó el representante a tus compañeros, los representantes 'No pudieron ir' la directora lo dejo pasar, quedaste como un chismoso y te ganaste otra golpiza por eso.
Esto ocurrió de 5to a 7mo año, obviamente mis notas pasaron de A+ a C, aprobaba con lo justo y eso incurrió en más castigos hacia mi persona. Pero lo que yo pensaba que era el infierno, no era más que una introducción...
... Continuará