De niño siempre jugaba y soñaba con los trenes, hoy estoy de pie junto a los rieles que corren a lo largo del Canal de Panamá. Un barco a lo lejos se asoma lleno de contenedores de carga atravesando las esclusas. Al mismo tiempo transita el Ferrocarril cargado de diferentes contenedores con su tradicional silbato para dar paso a su recorrido triunfal. Fue un mágico y sorprendente momento esta grata experiencia, que ya no es un sueño, sino una realidad estar al lado del caballo de hierro.
Espero le guste mi post y nos vemos en otra entrega amigos!!!
Imágenes de mi autoría