Los lugares denominados La Floresta, obedecen su nombre a la abundante vegetación y flora de distintas especies.
En el caso que ocupa este post, me referiré a la Ixora, una planta tipo arbusto de abundante floración. Su nombre científico es
Ixora coccinea, es un arbusto originario de Asia que pertenece a la familia Rubiaceae. Se ha propagado por todo el planeta porque es bastante adaptable, pero sigue prefiriendo los climas cálidos y húmedos para lograr un óptimo desarrollo. Necesita ubicaciones con mucho sol o, en su defecto, muy bien iluminadas.>
Se trata de una flor compuesta de múltiples florecillas, cada una de cuatro pétalos que componen una especie de bola floral, denominada “umbela”.
Tienes variados colores: rojas, rosadas, amarillas, blancas o anaranjadas, tal como ven en la foto, que combinado con el verde, hacen un collage espectacular de color, como las que se encuentran sembradas donde habito.
También se consiguen en especies: enana y grande.
Aportan a la comunidad una verdadera sensación de vivir en una floresta, junto a los árboles de mayor tamaño, como Apamates, Ceiba, Úcaro negro o la Palma real, las Ixoras bordean las veredas, vistiéndolas de su hermoso color.
Se mantienen casi todo el año en floración, la cual dura aproximadamente 20 días; cuando se seca una flor, ya viene abriéndose un nuevo botón. Esta planta requiere de mucha claridad y poco riego, lo que la hace muy versátil para adornar los jardines.
De las flores salen una semillitas parecidas a la pimienta que permite que se vaya poblando el jardín y como crece de forma rápida, debe ser podada con regularidad.
El conjunto de la Ixora en una comunidad le dá un toque único de belleza a cada estancia, que se convierte en un parque para vivir, creando un enorme sentido de pertenencia a los vecinos que protegen sus jardines con mucho celo y cuidados.
Ser amante de la naturaleza nos permite sentir su esencia a través de este colorido regalo que nos trae cada día.
Las fotos fueron tomadas con la cámara de mi Huawei P7.