Si del cielo te caen limones, aprende a hacer pie de limón.
Hola queridos Steemians, hoy les quiero compartir una grandiosa travesía que decidí emprender en la ciudad de Caracas buscando el Santo Grial del pie de limón. Así que acompáñenme en esta caminata entre dulce y amarga, donde le hablaré del marketing y la comida al mismo tiempo, porque básicamente mi vida gira entre ambos ¿Interesante? Ok, entonces go!
Viernes por la tarde
Estaba sentada en la Plaza Francia de Altamira, tras una larga semana de trabajo. Mientras veía a la gente pasar pensé en que muchas veces dejamos pasar desapercibidas muchas cosas en la vida, placeres, lugares, comidas, experiencias, porque lamentablemente vamos arrastrados día a día por la cotidianidad y la lucha de las marcas por ganarse toda nuestra atención, vendiéndonos estilos de vida, etc.
Con la comida, sucede que hasta que no sale un famoso recomendando un lugar, muchas veces se queda como un rincón poco conocido para la mayoría. Así que pensé "Ey! qué tal si me tomo este momento para ir a un café y comienzo a escribir sobre mi primer placer: la comida".
¡Y es perfecto! Una forma de mostrarles a todos lo aún bueno que queda (y no tan bueno) en la ciudad a la vez que conocemos nuevas formas de experimentar estos sabores e historias de nuestra gente.
Me puse de pie de inmediato y caminé hacia mi primer punto. Un café pequeño muy conocido por los caraqueños, pero si eres de afuera de seguro no tienes ni idea de que hay ese rinconsito allí...
Café Amelié
Entré al lugar, dejé que sus batidoras colgando adornadas con luces del techo me conquistaran, así como sus pequeñas mesas que te invitan a compartir y sonreír a algún desconocido "de al lado". Con la mejor atención que puedes recibir, aparece una de las chicas de la barra llevando a mi mesa casi de inmediato mi pedido.
Sonó mi teléfono y era un cliente, es una cuenta de café que tenemos en la agencia. Recordé al instante haber leído que el pie de limón es uno de los mejores acompañantes para el café, según algún chef (cuyo nombre no recuerdo), afirma que ese ácido es el mejor para limpiar el paladar y tener una clara apreciación del amado líquido energético.
Ahora, a lo que vinimos, el pie de limón. No se dejen despistar por la crema un tanto desordenada sobre el pie. Debo decir que es el pie de limón más increíble de todos los que hoy les traigo. Es definitivamente el 10 perfecto, entre todos los del recorrido. Su masa es dulce, parece estar hecha con azúcar, galleta y mantequilla, lo que hace posible que sientas el dulce como con granitos. Su crema aunque se vea excesiva también es perfecta, pues no se siente para nada grasosa.
Por el contrario es compacta, en un muy perfecto merengue italiano. Su relleno de limón, es entre ácido y dulce, predominando el dulce con la mezcla perfecta de limón y leche condensada. Sin más preámbulos, les dejo otro ángulo de la torta.
Domingo por la tarde
Ese domingo tal como anuncié en uno de mis post anteriores, recorrí la ciudad de Caracas buscando tomas perfectas para una sesión de fotos junto a mi novio. En el camino, nos conseguimos con una pastelería también muy conocida, que es muy concurrida en la ciudad....
Pastelería Danubio
Si, la famosa y legendaria Danubio. Aquí tras pensar mucho acerca del increíble rol que desempeña un fotógrafo para poder conectarse a su retratado, pedí mi pie de limón que si bien es cierto que es bueno, yo diría que está ubicado en el segundo lugar.
Entre risas y bromas acerca de nuestro día a día, tomé el primer bocado y pensé que era tan ácido como el último comentario de una de nuestra clientas. Una de esas que dice amar tu servicio, pero destruyen todo en un solo respiro.
Pero, volvamos al pie. Esta belleza, tiene una masa un tanto desabrida. Imagino que por manejar tanto volumen de pedido estandarizan el sabor de las bases para tartaletas y pues lo usan también para el pie. Por lo que no es tan de sueño como la anterior.
Sin embargo, su relleno es bastante bueno, tiene el ácido perfecto. No es tan dulce, ni tan ácido como para hacerte fruncir el ceño. Pero su crema, a pesar de no ser grasosa, se va al extremo opuesto, siendo algo dura casi como un verdadero suspiro.
Sábado por la mañana
No, no fue que me equivoqué de día. Es que la semana siguiente tuve que continuar en la búsqueda de ese pie perfecto. Por lo que a continuación visitaremos....
Makao
Este peculiar café ubicado en Las Mercedes, tiene un ambiente que te lleva a lugares árabes. No conozco bien el origen de sus dueños o creadores, pero prometo algún día investigar un poco acerca de la historia del lugar. Por el momento puedo contarles este no se trata ni de cerca del pie de limón que ocupe el tercer lugar. Porque en realidad está empatado con el pie de La Danubio.
Luego de una muy nutritiva charla acerca de qué es una franquicia. Di el primer bocado, por cierto ¿Saben qué es una franquicia? pues la característica principal de una franquicia es que se establece el How To para replicarlo una y otra vez, manteniendo un standard en el servicio. Es decir, si vas a un Mac Donald's de seguro será la misma hamburguesa y con el mismo sabor en todas partes, porque ellos tienen una cadena de producción bien específica y sin importar quien compre los derechos para trabajar bajo la marca, siempre la hamburguesa deberá ser igual al resto.
Por cierto, Makao no es franquicia.
Ahora, vamos con el pie. Este tenía una galleta bastante dura y con una distribución un tanto extraña. Sus alrededores de galleta gruesa y el "piso" del pie no tenía sino apenas un "hilo" de galleta. Esta galleta tenía un sabor un tanto peculiar, ese ese típico sabor a horno, donde se mezcla el carbón y el vapor.
Su relleno era mucho más ácido que el de La Danubio, pero su textura más bien daba a entender que su base es de limón con clara de huevos y azúcar. Mmmm quizás con algo de maicena para espesar. Ahora, su crema si era bastante pegostosa, es la típica crema de panadería que ya conocemos tanto.
Miga's
Ya que hablé de franquicias, decidí visitar una. Porque pensé que era el momento perfecto para conocer la diferencia entre un postre y otro. Pues, a pesar de ser menos de la mitad del precio de los anteriores, no lo volvería a comprar.
Su base no tenía sabor alguno, el relleno era muy standard y su crema estaba realmente dura. Definitivamente en esto del pie de limón las franquicias han perdido la batalla. No les dejaría ni una estrella por el pie.
Increíble cómo se mueve el mercadeo, capaz de hacer que las personas consuman de forma masiva productos de baja calidad. Incluso, por encima de los consumos que generan los pequeños espacios como Café Amelié que es un verdadero deleite para el paladar.
Así que ya saben, si lo que quieren es invitar a esa persona especial a comer algo dulce y casualmente el pie de limón es su favorito, pues en Caracas, Café Amelié es el lugar perfecto para hacerlo.
Espero hayas disfrutado este breve recorrido, entremezclado de experiencia, comida y marketing. Y recuerda: Nunca dejes que el ácido de los comentarios te afecte, mejor cómete un pie de limón y pásala en grande.
Hasta otro artículo Steemians.