In nomine Patris, et Filii, + et Spiritus Sancti. Amen.
Conjura de mil dolores como jamás en vida se han visto, cruel y despiadado me somete sin compasión, me retuerzo en un vano esfuerzo por librarme del inmisericorde castigo, pero los sacramentales cánticos me sumen aún más en las maléficas tinieblas.
Exorcizamus te, omnis immundus spiritus, omnis satanica potestas, omnis incursio infernalis adversarii.
Elixires ardientes convierten en putrefactas llagas la piel que ocupo, hasta arrancarme lastimeros quejidos, - ¡no podrás destruirme vil criatura!- grito, y aunque mi voz no es más que un ronco y débil sonido, me arrebata la ira y la desesperación por no poder defenderme del cruel dominio que ejerce sobre mí.
¡Muéstrate ente infernal!, ¡te exijo por la autoridad de la Santa Iglesia que nos digas tu nombre y abandones el cuerpo de este hombre fiel!
La luz se hace cada vez más fuerte, me enceguece, ya sin fuerzas me someto y con trémulo gruñido contesto al miserable verdugo de oscura sotana: - ¡Mammóm, soy Mammón!, mientras regreso a los dominios de mi padre despojado una vez más del huésped y de la oportunidad de vivir.
Esta es mi participación en el concurso de microrelatos MicroTerror256 correspondiente a la semana 4 que organiza , ahora bajo el patrocinio del
, espero haya sido de su agrado, si desea participar solo tienes que leer las bases de concurso, ¡vamos anímate! queremos leerte.