
El tiempo es como el viento.
Pasa y no puedes evitarlo.
Es como el agua.
Gota a gota te moldea.
Ten en cuenta que cada momento es precioso y que no puedes guardarlo en un frasco o en una caja sino en tu memoria, en tu experiencia.
Se hacen huellas en nuestros senderos que han de quedar atrás. Huellas que dejan silencio.
Sin embargo también hay otras huellas. Son aquellas que quedan en nuestros pies, nuestras manos, en nuestra memoria y en el corazón.
"Ésto también pasará."
Recuerda que somos hijos de nuestro ayer y seremos padres de nuestro mañana.
Vive la vida con amor que aunque sufras algunas veces reverdecerás en primavera.