Dicen que la fotografía es un oficio de pasión, entrega y paciencia. Después de 7 años de carrera puedo decir que estoy absolutamente de acuerdo con lo que dicen. El fotógrafo siempre debe llenarse de mucha paciencia y respirar profundo, ya sea para hacer retratos o para capturar a la madre naturaleza. Siempre será necesario llevar dentro del bolso toneladas de entusiasmo, creatividad y una calma que casi te haga estar muerto jajaja
Esta fotografía la tomé en las montañas de Nirgua, estado Yaracuy. Estuve viviendo 1 mes en un maravilloso campamento que me enseño a vivir la vida distinta y a apreciar mucho el calorcito que nos da la capital de vez en cuando jaja porque el frió era terrible.
Una noche comenzó el cielo a iluminarse con tan majestuosa vista y lo primero que pensé fue en sacar mi cámara y hacer algunas fotos, pero Murphy tenia otra cosa planeada. Cuando monté el trípode y configuré la cámara los relámpagos dejaron de aparecer y todo quedó en negro. Me tuve que armar de paciencia y esperar con mucha fe a que regresaran y pudieran darme algo de lo que quería. Después de 1 hora detrás del trípode pude conseguir estas dos fotografías que no son nada comparadas con las de National Geographic pero me bastaron para dormir en paz esa noche.
PD: Obviamente quiero hacer 3 millones más de fotografías de relámpagos