Esta era una pregunta que como madre me hacía seguido antes de emprender este viaje, que sienten mis hijas o que sentirán una vez estando en otro país con otra cultura.
Desde el comienzo les he estado hablando del lugar, investigamos juntas, y sabíamos un poco que esperar del cambio, pero los sentimientos no podemos manejarlos a nuestro antojo.
Cuando cambias de vida, da país, de casa, de costumbres y de tantas cosas. Los sentimientos están a flor de piel, imagínate para un niño. Ellos se aferran a ti, confían en lo que les has venido diciendo, que todo estará bien, vamos a estar mejor, pero lo cierto es que la tristeza está siempre presente. Y es inevitable, los niños se adaptan muy fácilmente eso es cierto, pero también es cierto que les cuesta un poco aceptar por qué estar lejos de su familia de sus amigos y de su casa, si para ellos eso era perfecto. ¿Porque cambiarlo?
En base a la experiencia de mis hijas, debo confesar que a pesar de todos mis esfuerzos porque lo tomen de la mejor manera, siempre estarán esos días, en los que me dicen que quieren ver a su abuelita, o a sus amigos. Que quieren ir a la escuela de siempre, O dormir en su habitación.
Como ellas siempre han sido conscientes de lo que sucede en nuestro país Venezuela, todo lo que ven aquí quieren enviárselos a los primos y amigos, cuando vamos a un lugar desearían que estuviesen ahí sus primos, cuando vemos alguna cosa que les recuerde a alguien de allá, quieren enviárselo. Siempre de la nada sale a relucir el tema de su país y cuanto desearían estar allá, a veces he notado que mientras juegan con sus nuevos amiguitos hay pausas pensativas que se lo que son, sin duda se transportan a nuestro país y su gente.
Este cambio para los niños no es nada fácil, al igual que para un adulto, yo creí que para ellas sería sencillo, ya que siempre escuche, los niños se adaptan de una vez, pero una cosa es adaptarse y otra lo que sienten día tras día.
El fin de este post. Es el siguiente: sé que muchas personas están saliendo a buscar un mejor futuro para sus hijos, solo les recomiendo que los mantengan motivados, que les pregunten como se sienten, que los ayuden en este cambio, ellos a veces no manifiestan nada sus sentimientos pero uno como madre ve algunas señales, si ya para una es difícil, para los niños igual lo es. Mucha suerte y para adelante, esto es solo una etapa en el camino, la herida sanará y lograremos grandes cosas.
Pronto estaré publicando como les fue en su regreso a clase, nuevo país, nueva escuela y nueva manera de aprender.
Fotografías: cámara cannon A 630