Este fenómeno biológico por el cual un organismo produce uno o varios compuestos bioquímicos que influyen en el crecimiento, supervivencia y/o reproducción de otros organismos.
Se puede citar entre los más frecuentes por su potencial actividad alelopática contra malezas y plantas de cultivo: el alcanfor, a y b pineno, 1,8-cineol, y dipenteno.
Dentro de las plantas que los producen son de los géneros Salvia spp, Amaranthus, Eucalyptus, Artemisia, y Pinus.
Los tipos de control Alelopático se utilizan en el control orgánico con plantas y su funcionamiento se basa en repeler y atraer insectos, gusanos y agentes vectores de enfermedades. Por ejemplo en el cultivo de hortalizas orgánicas que consiste en asociar distintas variedades: Hortalizas de Raiz, Hoja, Flores y Frutos, hierbas aromáticas, plantas medicinales y las mal llamadas “malezas”.
En la asociación de cultivos por principios alelopáticos, los tipos de control que frecuentemente se usan: plantas acompañantes, con plantas repelentes o con cultivos trampa.
Plantas Acompañantes: es una combinación exitosa entre plantas, se crea un vinculo mutuo donde una se beneficia de la otra. Por ejemplo: la ortiga cerca de cualquier planta aromática le aumenta la pungencia y el aroma; específicamente, al lado de la yerbabuena le incrementa el doble la cantidad de aceite esencial.
Plantas Repelentes: son plantas de aroma fuerte para mantener alejados los insectos que pueden producir daños en los cultivos. Estas plantas se siembran bordeando los extremos de cada surco del cultivo o alrededor del cultivo para ejercer una barrera protectora.
Plantas Trampa: son altamente atractivas para los insectos dañinos y los desvían de los cultivos principales hacia ella. Estas plantas pueden ser sembradas alrededor de los surcos o entre ellos de modo que las plagas que allí se junten puedan ser atrapadas y eliminadas fácilmente.