Buenas tardes queridos Steemians.
Hoy, vengo a compartirles el "paso a paso", pero NO de una "receta" sino de un maravilloso rinconcito donde podrás relajarte y descansar del bullicio de la ciudad.
Antes que todo, quiero extender mi gran agradecimiento a Cervantes; ya que después de mucho tiempo fue posible abrir un paréntesis económico en mi vida, y pude respirar durante varios días del aire fresco, en conexión directa del pulmón que nos regala "El Ávila".
Les voy a dar un breve paseo, de un hogar convertido en posada y de lo que fue mi estadía por 3 días allí.
Empecemos...
La forma mas agradable para llegar a este mágico lugar, es subiendo a través del funicular, lo ideal es hacerlo de día, pero como se me hizo tarde; aproveche de tomar la primera fotografía, ya que entre el cielo y la fachada de la estación del teleférico: lograría una imagen alucinante.
Esta, es la primera toma desde la habitación; estirándome para ir a desayunar.
Siempre encontrarán a un inofensivo y cariñoso gatico, que esta de guardián en la entrada del comedor.
El desayuno que ofrecen, es típico y bien sazonado: dos arepas grandes por persona, quesito blanco criollo, caraotas negras, carne mechada, café y diferentes jugos naturales; les recomiendo el de fresa o melocotón.
Y lo mejor de todo, es que el desayuno esta incluído en la tarifa; y puedes repetir! Jajajá
Esta, es la entrada principal de la posada.
Siempre, escontrarás arreglos florales en cada rincón; que con toquesitos románticos alegrarán tu corazón. <3
En este hermoso ambiente campestre, aprovechando cada una de las plantas silvestres.
Aquí, todas las carretas tienen aroma a jazmín, sándalo y eucaliptos.
Un espejo, que NO refleja los complejos. :D
Si estas cansado y te quieres sentar, entre flores tendrás que estar. <3
Para admirar las vistas que El Ávila nos ofrece, hay un portal adornado de blanco tul...
Hipnotizado con el paisaje y la brisa quedaras, desde este punto exacto se puede observar; como se une el cielo con el mar.
En la quietud de este camino, un apacible y reconfortante paseo podrás disfrutar.
Y de regreso... tus sueños celebrar. <3
Una cálida chimenea NO podía faltar: para poder merendar sin tiritar. :D
Y hacerlo tumbada en este amplio y cómodo sofá.
Todos se estarán preguntando por las habitaciones: son amplias y con lencería apropiada; ya que en las noches la temperatura suele bajar a 8 grados.
Con esta fenomenal ducha de hidromasajes, podrás relajarte.
Subiendo, para hacer la siesta y regresar a cenar.
Arriba, queda la habitación número 4; es una de mis favoritas, ya que tiene una cama mega... extra grande! :D
Existen diferentes alternativas: hay pequeñas y sencillas, medianas con hamacas, grandes con chimenea (le llaman "la cuevita"), existe una opción para familias numerosas con "dos niveles"; lo ideal, es preguntar antes de reservar.
En la cocina pude entrar, pero NO me dejaron añadir mis toquesitos mágicos. Jajajá!
Ya sentada, pude disfrutar de estos deliciosos y saludables platillos; la ensalada estaba aderezada con una exquisita vinagreta de frutas mixtas.
Amigos, les recomiendo el vino artesanal de mora; es toda una delicia y lo mejor: NO produce resaca. Jajajá
En este sillón, pase horas pensando la manera mas cercana de compartirles lo placentero de este lugar. <3
Me despido, acompañada con esta morena carismática; que es la dueña de este mágico lugar, que se llama como su posada: "Norma".
Regresando a la ciudad y a la realidad. :)
Este funicular, es una auténtica reliquia.
Todas las fotografías fueron tomadas con mi celular (iphone 5).