De este concepto beben muchas películas y obras literarias, especialmente en el mundo de la ciencia ficción, ya que el género parece adaptarse muy bien a esta filosofía o por lo menos en parte. Autores como Philip K. Dick hicieron uso de ella, muchas veces, como en el caso de su obra “Ubik” en donde juega con múltiples Universos y realidades. Recuerdo que cuando leí el libro a veces resultaba confuso y escalofriante el hecho de que no supiese cuando se estaba narrando algo “real” y cuando no, y coloco la palabra real entre comillas, porque nada de lo que se lee en la novela puede considerarse como tal, todo es sumamente subjetivo. La obra de Dick se basa mucho en esta filosofía y Ubik no es el único caso, podemos tomar como ejemplo a “Los tres estigmas de Palmer Eldritch” y “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?”, siendo este última adaptada a la gran pantalla con el nombre de “Blade Runner”.
Un muy buen ejemplo de películas que toman prestada la idea del solipsismo es “The Matrix”, en donde los seres humanos vivimos en una realidad simulada por inteligencias artificiales, cosa que Philip K. Dick declaró de manera muy seria en una entrevista: “La gente afirma recordar vidas pasadas. Yo sostengo recordar una diferente, muy diferente, vida presente”… “Estamos viviendo en una realidad programada por computadora y la única pista que tenemos de esto es cuando se cambia una variable y alguna alteración en nuestra realidad ocurre”; fomentando con esto las bases para las películas “Ghost in the Shell” y la ya mencionada “The Matrix”.
En ciudad Permutación, Greg Egan, nos sumerge en un mundo ficticio creado por computadora llamado Eliseo donde frecuentemente el protagonista se da cuenta de la ilusión producida por el programa.
Obras cinematográficas como “Dark City”, de la cual “The Matrix” toma prestadas muchas cosas, se revela que el mundo es manipulado por unas entidades llamadas “Los ocultos” que cambian la realidad a su antojo, también poseyendo la habilidad de suprimir la memoria de los seres humanos e intercambiarlas con otras ya existentes. “Inception” también puede formar parte de este clan de películas solipsistas, mostrándonos la capacidad del protagonista de sumergirse en los sueños de las personas, tratando de ese modo de influir en futuras decisiones que estas puedan tomar.
Muchas de estas obras tanto en su formato cinematográfico como literario pueden ser confusas y enrevesadas porque se escapan de nuestro sentido común, recuerdo la primera vez que vi “Predestination” y honestamente puedo decir que no pude asimilar el 100% de la película de una vez, así que decidí verla una segunda y pude notar que el argumento contenía un alto grado de solipsismo ya que el único personaje real era el protagonista, este a su vez creándose una y otra vez en el transcurso del film.
Hay mucho contenido artístico relacionado con este tema, pero quise hacer especial ahínco dentro del género de la ciencia ficción, porque es más que frecuente. Considero estar muy influenciado por este concepto a la hora de escribir algunos de mis relatos, porque me parece atrevido y desesperante preguntarse: ¿Por qué soy yo y no otro? ¿Es este Universo real? Y es que algunos científicos tienen teorías en que todo este Universo pudiese ser producto de una realidad simulada, cosa que yo no comparto, pero a nivel narrativo me parece espectacular.
En el mundo de la ciencia ficción, a menudo se desafía al sentido común y a los paradigmas, ya que se trata de especular sobre nuestro futuro o en este caso sobre la realidad. En el caso del solipsismo, nos podemos fácilmente dar cuenta que esto desafía incluso a la ciencia, abriendo un campo hacia lo metafísico en este género.
El concepto de Inteligencia artificial se enlaza perfectamente con esta filosofía. Imaginemos que vivimos rodeados de seres con inteligencia artificial y que nuestra consciencia, memoria y toda nuestra mente pueda ser subida en lo que en este momento llamamos internet, si esto fuese posible, ¿Qué nos impediría pensar que esto no es más que una realidad simulada dentro de una realidad simulada? Suena muy paranoico ¿Verdad? Pues este es el fin de este tipo de obras.
Como escribí en párrafos anteriores, el solipsismo ha marcado al mundo literario y cinematográfico, con grandes obras que ya pueden considerarse clásicas y que las cuales nos dejan reflexionando por días acerca de nuestra propia existencia y del mundo que nos rodea, haciéndonos dudar de todo lo que existe, así sea por algunos pocos minutos, pero cuando una obra te deja una reflexión o te deja con muchas preguntas que quizás solo tú puedas responder, eso es invalorable y es la meta que muchos de estos autores desean cumplir con sus lectores o espectadores y por eso admiro la sagacidad y el atrevimiento con que estos artistas se enfrentan con la realidad.