La maine coon, que está considerada como la mayor de todas las razas de gatos, posee un cuerpo de poderosa musculatura y sólidas patas. La cabeza tiene un hocico cuadrado y grandes orejas que se sostienen anchas y erguidas. El pelaje es largo y grueso, con un manto inferior cubierto por un abundante manto superior impermeable y brillante. El pelo de la cabeza, del cuello y de la cruz es más corto y aumenta de longitud al bajar por el lomo, los costados y la cola. El pelo del vientre y de las patas traseras es abundante y lanudo. Luce una gorguera que nace en la base de las orejas y es más densa en los machos que en las hembras. El pelo de la cola es largo y suelto. Las orejas presentan mechones en las puntas. Las zarpas tienen también mechones, que les dan el aspecto de raquetas para la nieve. El maine coon puede presentar más de 30 colores. Los ojos pueden ser verdes, dorados o cobrizos; en los gatos blancos, es posible encontrar ojos azules o de distinto color cada uno.