Bajo el cielo del autismo.
Un autista por su esencia
despierta curiosidades
y posee cualidades,
inquietud e inteligencia,
y hay que tratar con conciencia
en medio de las bondades.
No hay que tener compasión,
sino entender que a su paso
simplemente exhibe un caso
que precisa en la ocasión
cariño, amor, comprensión
y estrechar con él un lazo.
Su existencia es concebida
por nuestro Dios de la paz
y en tal modo entenderás
de manera decidida
que en la realidad su vida
es igual que los demás.
Vivamos en optimismo
compartiendo cada día
en medio de la alegría,
el agrado y gusto mismo
bajo el cielo del autismo
con nubes de algarabía.
Difundiendo el autismo a través de la poesía.
(Publicación dominical fija).