Conmigo era feliz.
Hoy recuerdo las veces que conmigo la tuve,
y en su cielo estrellado muchas luces había
mientras que dibujaba en cada fina nube
perfomances de dicha para mi nuevo día.
Conmigo era feliz y en su mirar moreno
en los amaneceres el sol resplandecía,
y una rosa muy fresca de un perfume tan bueno
regaba por el alma y en toda mi alegría.
También yo era feliz estando al lado suyo
porque era semejante a linda melodía
con voz de ave canora y unas manos de arrullo,
y unas mejillas suaves de muy tierna ambrosía.
Pero no tuve más esa dicha serena
y me dolió entender que ella ya no era mía,
pero sabiendo ahora que ella es mujer ajena
pido que pueda ser ¡¡¡más feliz todavía!!!
Autor: Landis Rafael Álvarez Lecumberre
¡Qué bonito es ser poeta en este hermoso universo
para decir todo en verso desde la a hasta la zeta!