La niña de la espina.
Si un cuadro o pintura ha causado ternura a través de los tiempos, este lo representa la figura de una linda niña, cuya mención es "La niña de la espina".
La primera casa en la que vi este cuadro fue donde nuestra vecina Carmen Morao, tal vez en 1958. Recuerdo el revuelo que causó a los demás habitantes de mi pueblo natal llanero Las Mercedes del Llano, que las primeras 3 semanas iban exclusivamente a examinar, admirar y ver tan hermosa escena.
A partir de entonces, todas las niñas del pueblo aseguraban ser esa niña, y que era una fotografía que les habían tomado a ellas. Y las madres y familiares y amigos, les hacían creer que era verdad. Hasta Crisalia Morao, que era una gordita sin mucho parecido, decía que ella era esa niña. Y así, en todo el país, era esa niña.
La he catalogado como "La eterna niña de Venezuela". Y ¿quién no se ha abstraído, por lo menos, unos 20 segundos de contemplación ante tan subyugante obra?
En "La niña de la espina" están pintadas todas las niñas del país.
Que Dios nos siga bendiciendo cada día.
Autor: Landis Rafael Álvarez Lecumberre
¡Qué bonito es ser poeta en este hermoso universo
para decir todo en verso desde la a hasta la zeta!