La soga rota.
En 2 de enero del año 2001 sucedió que un vecino de mi cuñado Andrés Eloy, fue atraído por el escándalo que produjo la caída de un amigo, quien intentó ahorcarse por motivo pasional, pero la soga se rompió.
Fue la bulla del golpe lo que llamó la atención del vecino, el cual se lo contó a mi cuñado.
El hombre, de nombre Pedro Suárez, muy apenado, fue a a casa de Andrés Eloy, ese 2 de enero, y le dijo:
.- Profe, sé que hice mal, pero, por favor, dígame qué me recomendaría, para no hacer esto más.
Es de notar que ya Pedro había intentado esta acción varias veces, es decir, que nunca fue una decisión firme el ahorcarse.
Y con mucha chispa, Andrés Eloy le respondió:
.- Pedrito, mira, yo te recomendaría que para la próxima ocasión, te compraras una soga más gruesa y más resistente.
Autor: Landis Rafael Álvarez Lecumberre
¡Qué bonito es ser poeta en este hermoso universo
para decir todo en verso desde la a hasta la zeta!