Mar de luz de amor.
Con tus ojos de mar llegaste al mundo
para llenar de luz el día a día
trayéndonos la voz de la alegría,
y de ánimo impactar cada segundo.
Niña amada, Dios con su amor profundo
convirtió en realidad la fantasía,
pues contigo es mayor la simpatía,
y el campo del amor es más fecundo.
Eva Joaquina, linda preciosura,
eres una princesa de hermosura
que haces nuestra existencia bendecida.
Y al contemplarte con admiración,
le pedimos a Dios de corazón
que te bendiga a ti toda la vida.
Autor: Landis Rafael Álvarez Lecumberre
¡Qué bonito es ser poeta en este hermoso universo
para decir todo en verso desde la a hasta la zeta!