Nací un veintitrés de abril.
El año cincuenta y cuatro
el día veintitrés de abril
bajo un potente candil
en mi pueblo fue el teatro.
Solo a mi Dios idolatro
a través de la existencia
pues significa la esencia
con su Palabra Divina,
libro a la fe cristalina
en toda su omnipresencia.
Sesenta y ocho años son
a los que llego este día
queriendo que mi alegría
llegue a cualquier corazón.
Razón hay sobre razón
en este acontecimiento
que me llena de contento
y el entusiasmo me toma
porque es el día del idioma
y del libro es el momento.
Promuevo la simpatía
y todo lo que es valor
pues con respeto mayor
miro a la humanidad mía.
Cuente con la mano mía
quien necesite mi ayuda
y, en caso de que no acuda
hago toda diligencia
ante cualquier emergencia
sin tener la menor duda.
Mi amor por la educación
se mostró a edad muy temprana
y mi experiencia fue plana
en toda conformación.
La infancia es motivación
de toda una extensa vida
que ha sido reconocida
como exitosa carrera
y es razón muy valedera
de una vida agradecida.
En cuanto a lo monetario
que resulta esta labor,
con mucho orgullo y honor
obtuve lo necesario.
Pienso que soy millonario
por el calor de la gente
que aprueba muy diligente,
y en Hive la red social
encontré lo sustancial
y así vivir dignamente.
Hoy la fecha es importante
en cuanto a lo personal
y para el mundo global
también es interesante.
Hay que seguir adelante
y tratar de ser mejor,
y siempre con el amor
presente en cada matiz,
¡¡¡y un cumpleaños feliz
me deseo con fervor!