Salir a caminar y trotar en este espacio es mágico, creo que es principalmente porque este lugar estuvo abandonado por demasiado tiempo, una lástima, pero por fin ya está siendo mejor aprovechado.
Pude trotar unos 3 km y caminar otros 3 km, para alguien que tenia tiempo dedicado al sedentarismo, es un gran avance, la energía del Rio Orinoco que está a solo 15 metros de distancia, contagia ese buen animo.