Foto: Fuente
Esta fría noche me senté frente a mi pc y me pregunté: ¿Qué vamos a escribir hoy?
Desde que me inicié en esta plataforma, ha sido fascinante porque siento que debo correr para entregar una nota, pero no cualquier nota que me asignen en un lugar de trabajo, sino sobre lo que a mí me guste y quizá pueda gustar a otro (s).
Hace unos días, uno de mis compañeros de Radio Fe y Alegría, , me habló de este sitio y que por lo pronto me registrara, luego me llegaría una clave y posteriormente me explicaría cómo funciona esto.
A los pocos días, mi compañera , me habló también de este espacio virtual pero lo que me asombró más fue su emoción. “¡Tienes que abrir una cuenta en Steemit. Te va a encantar!” y brevemente me explicó porque ella –junto a su esposo- recién se estaban estrenando en este medio también y por supuesto, aprendiendo sobre la marcha.
Recordé que me había comentado acerca de la página, pero no había revisado mi correo electrónico. Volví a realizar el registro y al cabo de dos-tres días tenía la clave de acceso en mi buzón. ¿Y ahora? ¿Con qué se come esto? ¿Qué se hace? ¿Para quién se hace?, me pregunté.
Poco a poco, otros compañeros (,
y
) me fueron aupando en Steemit y en una semana los fastidié con muchas preguntas, muchas interrogantes que ellos pacientemente me han sabido guiar. En pocos días noté que Steemit es un mundo virtual amplísimo, donde cualquier persona puede compartir sus gustos a través de textos, vídeos o fotografías. Textos cortos, textos largos, una línea, sin límites, sin restricciones.
Por supuesto, una de las bondades llamativas es la recompensa que se obtiene con cada post. Pero más allá de eso, yo como periodista, lo veo como una oportunidad exquisita para escribir lo que los dedos, mente y corazón deseen; como para mejorar estilos de redacción y por supuesto aprender de lo escrito por otros, de explorarse más como profesional y como ser humano.
Pues aquí estoy, enviciada contigo #Steemit, pensando cuáles serán mis próximos escritos y también puliéndome para que entren a esta plataforma familiares y amigos que, estoy segura quedarán prendados como yo.
Gracias, Steemit; gracias, panas.