Una persona a quien admiro muchísimo le escuché una vez decir: “si amas tu trabajo, no le puedes llamar trabajo, sino diversión”. Esa frase se quedó en mi mente.
Soy periodista institucional de Fe y Alegría, movimiento educativo que está presente en 22 países. Para mí es un placer cuando voy a los colegios a tomar fotografías y apuntes de alguna actividad relevante y difundirla a través de nuestros distintos canales de información. Eso no lo veo como un trabajo. Me fascina hacerlo.
Además, los niños tienen esa magia tan especial, tan divina. Son tan únicos. ¡Y qué bonito es cuando ellos te reconocen! ¡Qué bonito es escucharles y enternecerse con sus sentimientos y reír con sus ocurrencias!
Pero no solamente los niños, sino también admiro esa labor a pulso que se imparte en cada centro junto a los maestros y personal obrero y administrativo. Porque también sin ellos, nada sería posible.
Amo lo que hago.
Esta fotografía me la tomó una maestra amiga.
Fotografía tomada desde un celular Samsung