Andrés Eloy Blanco nació en la ciudad de Cumaná, Venezuela, el 6 de agosto de 1896. Fue poeta, escritor, abogado, humorista y político venezolano; formó parte del Círculo de Bellas Artes de su país.
Entre las obras más famosas de este gran poeta se encuentran: "Canto a la Espiga y al Arado", "El huerto de la epopeya", "Tierras que me oyeron", "A un año de tu luz" y "Giraluna".
Llegó a conquistar la fama al ser consagrado ganador del Concurso Hispanoamericano de Poesía de la RAE, en el año 1922.
En 1945 ocupó el cargo de Presidente de la Asamblea Constituyente, y en 1948 el de Ministro de Relaciones Exteriores en el gobierno constitucional Venezolano de Rómulo Gallegos. Ese mismo año se exilió en México tras el golpe de Estado de la Junta Militar.
Murió en un accidente automovilístico el 21 de mayo de 1955, en Ciudad de México.
La casa natal del poeta Andrés Eloy Blanco, es patrimonio de la ciudad de Cumaná.
Ha sido restaurada, conservando sus características originales.
Se ha convertido en Casa de la Cultura y museo de la ciudad, donde destacan entre otras cosas:
El cuarto del poeta
El parral de sus versos
A continuación les presento un segmento del poema "Uvas del Tiempo", escrito a su casa natal el 31 de diciembre de 1923 en Madrid, España.
“¡Mi casona oriental!, aquella casa
con claustros coloniales, portón y enredaderas,
el molino de viento y los granados,
los grandes libros de la biblioteca...
El corral con guayabos y almendros,
el corral con peonías y cerezas
y el gran parral que daba todo el año
uvas más dulces que la miel de abejas...”
Las habitaciones de esta casa guardan paz e inspiración. En las paredes cuelgan cuadros con notas realizadas por el poeta, donde se puede apreciar la pasión y entrega que tenía hacia la escritura.
En los pasillos se exhiben retratos familiares junto a su esposa (Lilina Iturbe) y sus dos hijos (Luís Felipe y Andrés Eloy).
En la vida política de Andrés Eloy Blanco, se destacaron los años entre 1945 y 1948. Se pueden apreciar fotos junto a figuras políticas de la época, por ejemplo Rómulo Gallegos, quién fue un novelista y Presidente de Venezuela. Se le ha considerado como el novelista venezolano más relevante del siglo XX, y uno de los más grandes literatos latinoamericanos de todos los tiempos. Algunas de sus novelas, como Doña Bárbara, han pasado a convertirse en clásicos de la literatura hispanoamericana.
Al final de este maravilloso recorrido, se encuentran los salones:
La biblioteca
La cocina
Este tipo de viajes fortalecen el espíritu, motivan al ser humano y lo inspiran para afrontar la vida con armonía.
Visitar la casa del gran poeta Cumanés fue una experiencia gratificante que me llenó de energía artística.
TODO EL CONTENIDO FOTOGRÁFICO DE ESTA PUBLICACIÓN ES DE MI AUTORÍA
La poca iluminación en los salones y retratos se debe a normas de cumplimiento público, motivadas a la conservación de este material que es único, de gran valor poético, y que es patrimonio de la escritura hispanoamericana.
Fue decisión propia no editar el material fotográfico con la intención de conservar la pureza de este lugar que es maravilloso.
Para finalizar esta publicación les entrego una de las obras más hermosas del poeta, que en lo personal, considero que tiene un contenido fuerte enlazado a la brillante e inmortal mente de Andrés Eloy Blanco.
LA RENUNCIA
He renunciado a ti. No era posible.
Fueron vapores de la fantasía;
son ficciones que a veces dan a lo inaccesible
una proximidad de lejanía.
Yo me quedé mirando cómo el río se iba
poniendo encinta de la estrella...
*Hundí mis manos locas hacia ella
y supe que la estrella estaba arriba...
He renunciado a ti, serenamente,
como renuncia a Dios el delincuente;
he renunciado a ti como el mendigo
que no se deja ver del viejo amigo;
como el que ve partir grandes navíos
con rumbos hacia imposibles y ansiados continentes;
como el perro que apaga sus amorosos bríos
cuando hay un perro grande que le enseña los dientes;
como el marino que renuncia al puerto
y el buque errante que renuncia al faro
y como el ciego junto al libro abierto
y el niño pobre ante el juguete caro.
He renunciado a ti, como renuncia
el loco a la palabra que su boca pronuncia;
como esos granujillas otoñales,
con los ojos extáticos y las manos vacías,
que empañan su renuncia, soplando los cristales
en los escaparates de las confiterías...
He renunciado a ti, y a cada instante
renunciamos un poco de lo que antes quisimos
y al final, cuántas veces el anhelo menguante
pide un pedazo de lo que antes fuimos!
Yo voy hacia mi propio nivel. Ya estoy tranquilo.
Cuando renuncie a todo, seré mi propio dueño;
desbaratando encajes regresaré hasta el hilo.
La renuncia es el viaje de regreso del sueño...
Gracias a todos mis lectores. Los abrazo infinitamente.
Me despido, con mucho orgullo de haber realizado este trabajo.
Espero que hayan disfrutado esta publicación.