Quererse uno mismo, valorarse y respetarse forma parte de la autoestima, concepto que muchos intentan comprender y aplicar cómo un camino hacia la plenitud o la felicidad.
Es necesario para el ser humano reconocer su importancia en la sociedad o en el ámbito donde se desenvuelve. De el valor que uno mismo se da depende en gran mayoría el éxito de los proyectos que se emprenden.
Entonces estamos claros que quererse, valorarse y tener una buena autoestima es importante, sin embargo, ¿qué pasa cuando esto se exagera? ¿cuándo creemos que todo lo que hacemos, decimos o emprendemos es lo mejor, es más interesante e incluso importa mucho más que cualquier otra cosa o persona?
Realizo esta publicación de hoy a raíz de una intriga que comenzó en mi mente desde hace algún tiempo. Probablemente muchos de ustedes al igual que yo poseen cuentas en redes sociales como facebook, instagram o twitter donde la mayoría de los usuarios comparten opiniones, ideas, memes, fotografías y mucho más. Es en estas redes donde he observado una gran cantidad de imágenes alusivas a amarse uno mismo y por ende a tener una alta autoestima. Son fotografías editadas con frases que intentan resaltar las cualidades o virtudes que puede poseer la gente, sin embargo, cada frase que allí se lee se aleja mucho de lo que se pueda considerar como autoestima y termino preguntándome si las personas que comparten en sus muros estas imágenes poseen una alta o baja estima.
Compartiré con ustedes una serie de memes e imágenes que son generalmente publicadas en las redes sociales:
Estar siempre a la defensiva y creer que quiénes te rodean quieren hacerte daño puede generar en ti comportamientos negativos y exagerados. Vivir pensando que los demás te odian o desean las cosas que posees representa una autoestima muy baja.
Tener baja estima puede llevar a una persona a creer que los demás están pendientes de sus actos para juzgarlo o criticarlo, es entonces cuando reacciona con comentarios hirientes tratando de demostrar que no le importa lo que piensen de él, cuando realmente está obsesionado con saber la opinión que le tienen o incluso saber si lo que hace satisface a quiénes le rodean.
Es importante entonces reconocerse, aceptarse y valorarse, comprendiendo que las personas de nuestro entorno no están en nuestra contra o no están planificando destruirnos. Vivir con el temor de que tienen un complot contra nosotros no nos beneficia en nada, al contrario eso nos convierte en esclavos de pensamientos negativos que nos destruyen y desvalorizan
Hace pocos días mientras iba de paseo con mi esposo y mis hijas, vimos un carro que en su vidrio trasero tenía una gran calcomanía en la que se podía leer algo más o menos así: "Brindo por todos aquellos que me envidian y me odian, sigan sufriendo por mí".
Nos llamó mucho la atención el letrero y conversamos al respecto, preguntándonos que puede llevar a una persona a colocar en su vehículo una frase como aquella. Claramente se trata de alguien con muchos complejos y una especie de paranoia que le hace creer y sentir que es objeto de envidia y malos pensamientos en los demás. A todas luces podemos pensar que un ser humano con este tipo de pensamientos no vive en paz y que al contrario de disfrutar lo que vive a diario, lo atormentan ideas en las que es perseguido, vigilado y atacado.
Consejos para no sentirnos perseguidos, atacados ni envidiados:
Confiar y comprender que los actos de las demás personas, no necesariamente giran en torno a nuestro comportamiento.
Aceptar que como seres humanos podemos cometer errores y que cuando nos lo hacen saber, no es porque nos odian sino porque desean guiarnos y ayudarnos a cambiar lo que hemos errado.
Disminuir la comparación y la competencia nos ayudará a valorar los proyectos o comportamientos de las personas que nos rodean.
Comprender que amarnos y valorarnos a nosotros mismos no significa tener que menospreciar las cualidades de las otras personas.