#Netflix sin duda tiene un gran poder de penetración, ser la principal plataforma de streaming a nivel mundial, hacen que cualquier producción que se cuelgue en el sitio se convierta en un potencial fenómeno mundial (La Casa de Papel y El Juego del Calamar, son algunos ejemplos), lo que hace falta es un poco de aceptación, juego de intriga en las redes sociales y que suficientes personas se animen a mirar alguna producción.
En esta ocasión quiero hablarles #SinSpoiler de una serie cuya temática me había resistido. Nunca pude ver #TheWalkingDead que después de una primera temporada de ensueño, la trama se volvía telenovelesca cosa que no cabe en un contexto apocalíptico donde lo único que no sabes es cómo mantenerte vivo. Así que derrotado ante tanta inverosimilitud, la abandoné.
Ahora bien, en el amplio catálogo de la plataforma, recientemente se ha colgado una serie surcoreana que desde mi perspectiva logra sorprender. Es de un Apocalipsis, pero no lo definiría como zombie, al menos no en el sentido tradicional de "no muerto" aquí en esta producción, hay un origen, hay ciencia detrás de ese origen y la imprudencia del manejo de la ciencia genera el caos.
Eso y el ritmo en que se desarrolla la acción - que es mucha- son los ingredientes que hacen que esta propuesta sea realmente sorprendente, una narrativa dinámica que llega a ser frenética, te dice de inmediato que no se está ante una serie común, aún cuando el tema parezca de lo más común del mundo y en ocasiones trillado.
No obstante, esta serie vuelve a colocar de boca en boca a los coreanos, que parecen haber alcanzado la inspiración cuando a los norteamericanos aparentemente se les agota. Logran reinventar géneros con una producción y edición que no desmerece para nada a producciones millonarias de grandes cadenas mundialmente conocidas.
La recomiendo, logra sorprender y mantiene atado con el hilo poderoso e inexistente de la expectativa y la emoción: ¡Recomendada!