Hay un espacio desconocido
entre tu amor y mi amor
en el que no se ponen de acuerdo
los latidos de mi corazón.
Es una niebla espesa y opaca
que no me deja ver tu faz
no es fría, pero hiela el alma
y entristece mi ansiedad.
Hay una nota que no descifro
en el canto eterno de tu mirar,
se esconde donde guardas
tus lágrimas antes de llorar,
es un pergamino delicado
con escritos que no se ven
pero dice con tierna certeza
que nos está separando el desdén.
Hay una casa solitaria que se quema
sin que nada podamos hacer
donde vivían en pecado
mis latidos y tu desdén.
Era una casa tan frágil
en la que nunca se estuvo bien
mis latidos alteraban
lo que tu desdén no supo entender.
Hay una paloma muerta
en nuestro espacio de paz
con una canción en el pico
que nunca se podrá escuchar,
era una canción pendenciera
de esas que te devuelven al mar
que decía en silencio,
que tu y yo, no sabíamos amar.
Foto propia