Te esperé con anhelo hasta que estuviste en mis brazos, ¡que dicha y que bella mi niña!.
Creciste con una personalidad dulce, tuve miedo muchas veces que te amenazara
el odio y la Indiferencia y te hicieran daño, pensé que era tu debilidad.
Dicen que los hijos aprenden de los padres, pero yo ahora digo, gracias a esta reflexión,
me enseñas a mostrar amor cada día, incluso a mí misma.
Soy testigo muy cercano de cómo has vencido a la ira, la crítica, el egoísmo, el desdén y el desamor
Y como caen rendidos a tus pies indefensos transformados por la nobleza, la bondad y el amor con
Que los abrumas, te digo ahora… ¡te amo profundamente, estoy orgullosa de ti!
(480X640)
foto tomada y editada de la table canaima de mi hija
Mi contribución al #concurso1500 Follwers, realizado por
Gracias a todos por leer este post.