Hay un lugar muy especial en el Estado Sucre, se llama Guaracayal, una pedacito del Caribe que está escondido y que sólo lo conocen los que habitan por la zona.
Fuimos expresamente a despedir a un familiar que había vivido momentos muy hermosos en ese pueblo cuando era niño y había pedido que espaciéramos sus cenizas en esas tranquilas aguas.
Sin duda alguna entendimos el motivo por el que quiso que lo despidiéramos ahí, un lugar donde sientes una paz infinita.
Sentir la naturaleza tan cerca, donde el hombre no la ha tocado.
Vivencias que llevaremos siempre en nuestro corazón.
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