A propósito de haberse cumplido el bicentenario del natalicio de Cecilio Acosta (1818-2018). Este modesto trabajo, nace alimentado por dos motivos lógicos y fundamentales: el primero es rendir homenaje de respeto y admiración a la figura de Don Cecilio Acosta; paladín inmortal de las Letras Venezolanas. El segundo motivo, es magnificar la vida y obra de este ilustre personaje.
Cecilio Acosta, figura excelsa y austera de la literatura venezolana, nació en San Diego de los Altos; pueblito montañoso del Estado Miranda, un primero de febrero de 1818; año en que la gesta de independencia estaba en su etapa más sangrienta. Su ciclo vital se cierra en Caracas, un 8 de julio de 1881. Su muerte ocurre en plena hegemonía de Antonio Guzmán Blanco.
Los padres de este eminente venezolano fueron Don Ignacio Acosta y Doña Margarita Revete Martínez. Lamentablemente Cecilio Acosta perdió a su padre cuando solo tenía diez años; es decir, en 1828. La madre muere en 1876 y fue un golpe mortal para este conocido mirandino.
CECILIO ACOSTA COMO ESTUDIANTE:
Mariano Fernández Fortique, párroco de San Diego de los Altos fue su primer maestro.
Con pulso firme lo inicia en lectura, escritura y catecismo. El sacerdote aconseja a la madre para que se trasladara a Caracas, a fin de aprovechar la luminosa inteligencia del niño mirandino. Esta mudanza se realiza en 1831, época del ascenso a la presidencia de la República de José Antonio Páez, “El Centauro de las Pampas Venezolanas”.
Cursa estudios en el Seminario de Santa Rosa. Comienza en 1831 y en 1838 logra su flamante título de Bachiller. Cecilio Acosta firme en su afán de superación intelectual, se inscribe en la Academia Militar de Matemáticas, dirigida por el sabio barcelonés Juan Manuel Cajigal, y en 1840 obtiene el título de Agrimensor.
Cecilio Acosta inicia sus estudios jurídicos en la Universidad de Caracas, a finales de 1840 y en diciembre de 1848, gallarda y humildemente recibe el galardón de Abogado. Este título académico de nada le sirvió, pues en ese tiempo las leyes, las instituciones y los legítimos derechos del hombre eran burlados y despreciados por los ricos y poderosos. El honesto humanista utiliza como sostén y apoyo, su licenciatura en Filosofía.
CECICLIO ACOSTA COMO PERIODISTA:
Cecilio Acosta consideraba el periódico como el libro del pueblo, por esta razón utilizó la cátedra del periodismo para combatir la mentira, la rapiña, los abusos morales y políticos. Escribió para “La Época”, “El Federal”, “El Centinela de la Patria” y en otros voceros de la época. Son célebres sus polémicas contra Ildefonso Riera Aguinagalde. Cecilio Acosta sostenía que era posible alcanzar el progreso social por la vía pacífica. Ildefonso Riera Aguinagalde, decía que las revoluciones armadas eran las únicas vías para alcanzar la transformación social. El ilustre mirandino usó la prensa como su tribuna desde 1846 hasta 1880.
CECILIO ACOSTA, EL FUNCIONARIO:
Motivado a envidias, rivalidades políticas y sociales, este representante de la cultura hispano americana ejerció pocos cargos públicos, desempeñó con eficiencia y probada honradez los siguientes cargos: Secretario de la Facultad de Humanidades de la Universidad Central (1848). En 1853 fue nombrado titular de la Cátedra de Legislación Universal, Civil y Criminal y de Economía Política. En 1872 el Presidente Antonio Guzmán Blanco lo designo miembro de la Comisión Codificadora.
CECILIO ACOSTA, EL HOMENAJEADO:
Cecilio Acosta, gloria de las Letras Venezolanas obtuvo muchos y merecidos galardones o lauros. En 1869 el de miembro Correspondiente Extranjero de la Real Academia de la Lengua Española. En 1874 las Bellas Artes de Chile le otorgan público reconocimiento. En 1875 el gobierno de Venezuela le entrega Medalla y Diploma de Honor a la Ciencia.
Fuente
CECILIO ACOSTA, EL POETA
Su cosecha poética es muy reducida. Se afirma que no fue gran poeta, aunque produjo estrofas exquisitas y sublimes. Su obra poética se ubica entre el Neoclasicismo y el Romanticismo, pero se nota predominio marcado de la primera corriente literaria. “LA MUJER”, poema del que sólo se conoce un fragmento, es ejemplo vivo de su verso neoclásico.
“La Gota de Rocío” es un poema que Cecilio Acosta lo dedica a su amigo y colega Miguel Antonio Caro.
“A ELLA” es otro poema del escritor mirandino y “LA CASITA BLANCA” constituye la mejor obra poética de Cecilio Acosta. Escrito en 1872. Su temática base está presente tres veces en la obra del poeta. La composición presenta motivos bien marcados o definidos: descripción pastoral o idílica del medio rural, escena de cacería. Agradable ambiente que espera a los labradores después de la faena diaria, descripción bucólica o arcádica de la abundancia rural (el ordeño, la cuajada, la leche, el grano), votos de paz, abundancia y de amor.
Si quieren conocer un poco más de historia, acá les dejo el link algunos de mis trabajos:
1. Museo Casa La Blanquera - Prensa de Tipografía Click Aquí
2. Campanario de la Iglesia San José de Mapuey Click Aquí
3. El Museo Casa la Blanquera Click Aquí

