Desde siempre te mire, me emocionabas, quería tenerte cerca, desde siempre soñé contigo, te quería para mí, fue tanto lo que te amé, fue una historia que comenzó con sonrisas, besos, caricias y termino con muchas lágrimas, insultos y maltratos.
Al cerrar los ojos y recordar lo que fue de nuestras vidas los años que estuvimos juntos (que fueron muchos) no dejo de sentir un cumulo de sentimientos, hay cosas que no logro definir, que no se explicar.
Pienso en ti y no puedo evitar exaltarme, sentir rabia, te amé tanto. Fueron noches amargas, noches eternas, sé que te pasaba igual, hubieron fuerzas mayores que nos separaron, la inmadurez fue una, tus celos, lo explosiva que fui, si tan solo hubiésemos sido más inteligentes, si alguien nos hubiese dicho como hacerlo mejor.
Amaba tu risa, tu boca, era adicta a tu olor, a tus caricias, esa manera de besarme, de hacerme el amor, para mí no existía alguien más, mi corazón te veía perfecto, me enamoraba que me miraras con esos ojos verdes, esos que me enloquecían, me emocionaban, a tu lado me sentía protegida, pero también sentía miedo, inseguridad, tristeza, dolor, deje de ser yo para tratar de ser la mujer que tu querías que yo fuera y jamás logre complacerte, fue inútil todo lo que hice.
Solo sé que nuestro amor fue tan grande, que jamás podremos olvidarnos, nació un regalo maravilloso, me regalaste para siempre los ojos verdes que tanto ame en ti, unos ojos verdes solo para mí, esos ojos verdes que me hacen recordarte todos los días cuando me mira y me dice “Mamá” son esos ojos verdes que harán que siempre recordemos lo mucho que nos quisimos.
Guarde tus fotografías por mucho tiempo, muchas noches las veía y lloraba, muchas noches espere una llamada o quizás un mensaje, quería escucharte jurarme que ibas a cambiar, pero creo que decidiste ser sincero, era una promesa que no ibas a poder cumplir, en el fondo tú también entendiste que era lo mejor para los dos.
Hoy quiero que sepas que tu lugar en mi vida no te lo quito nadie, eras tú demasiado perfecto para mi (y perfecto en muchos sentidos) demasiado importante, fui solo yo que entendí que dolía mucho más tenerte que extrañarte y te olvide.
Si algún día la vida nos regala la oportunidad de sentarnos y hablar, espero que tengamos la mente suficientemente abierta y el corazón suficientemente limpio y libre de tanto rencor para que podamos reconocer que pudo ser maravilloso pero que los dos lo echamos a perder, que no solo fue mi culpa y por eso fue mejor separarnos, que así dolía menos.
Un pedazito de una historia vivida...