Mis tiempos difíciles me dieron lecciones de vida y de madurez. La verdad ya perdone errores casi imperdonables, trate de sustituir personas que no debía, hice cosas por impulso, ya me decepcione con personas pero también decepcione a muchos, abrace para proteger, ya ame y fui amada pero también fui rechazada, ya pensé que iba a morir de tanta nostalgia, tuve miedo de perder alguien especial y lo perdí pero sobreviví. No dejes pasar la vida.
Vive, es bueno ir a la lucha con determinación, abrazar la vida y vivir con pasión, perder con clase y vencer con osadía porque el mundo pertenece a quienes se atreven y la vida es mucho más para ser insignificante.
He aprendido y aprender no es cambiar es crecer, y puede que cueste entender pero he subido y bajado muchas montañas. He crecido con mis demonios pero hago frente a mis sombras. La verdad a la vida le hacen falta muchos manuales hay guías para casi todo pero no para madurar porque eso se aprende caminando por la vida en medio de muchos mensajes de lo que tienes y no tienes que hacer y que tienes que lograr. No nos damos cuenta que la madurez emocional no es como la física, la madurez emocional hay que trabajarla.
Madurar significa entender que ha llega un momento ese punto fundamental en el comprendes que no puede haber un amor mas poderoso que el amor propio, por eso es importante comprender que cuando aprendemos no cambiamos, crecemos.
Deja ir lo que no te hace bien
No permitas que tu pasado emocional arruine tu presente. Personalmente las personas maduras piensan que mirar su pasado es una pérdida de tiempo que no necesitan limpiar su interior y que lo importante es vivir el presente. Porque dejando de revisar tu interior no consigues escapar de él sino permitir que las partes negativas de tu pasado emocional se hagan dueñas de tu vida presente y esto resta espacio a lo positivo.
Deja de quejarte, hay dos cosas o cambias o aceptas. Si eres una persona realmente madura te darás cuenta que la queja te mete mas a una mente oscura y SOMOS LO QUE PENSAMOS. Has más y quéjate menos.
No importa si cometes errores, todos lo hacemos. Los errores son una buena forma de aprendizaje de crecer y de mejorar tu vida.
Estas madurando si te das cuenta que las corazas pertenecen al pasado y solo dificultan tu viaje por eso deja de temer al compromiso y al amor, confía en ti de manera plena, ten una visión propia del mundo y toma las riendas de tu vida. La madurez emocional no crece mientras dormimos, requiere esfuerzo, práctica y paciencia, todo está en tus manos.