Pocas veces nos paramos a descubrir cual es la verdadera utilidad del sexo. Unos piensan que es simplemente el medio de placer y reproducción de nuestro cuerpo. Pero eso es tan solo una de las funciones de las que disponemos como SERES HUMANOS.
El cuerpo humano almacena energía e información, se podría decir que estamos hechos de info-energía. Hay muchas cosas en nuestro entorno que dan y absorben energía, como por ejemplo la comida, las relaciones, los amigos, la respiración, la meditación, el dinero, etc...
Cuando hablo de energía, hablo de la energía vital, física, mental, emocional y espiritual. El nivel de energía de nuestro SER. Esta energía nos permite llevar a cabo nuestros deseos o no, si tenemos bajo nivel de energía no daremos todo nuestro potencial en nuestras vidas. La pasión consume gran cantidad de ella. Hacer algo con pasión es enfocar toda tu atención en lo que estas haciendo. Hacer algo con pasión es dar todo tu SER.
A veces cuando no sabemos qué hacer con esa energía y se almacena, puede cansarnos, o puede hacernos sentir mal. El sexo sirve (además de para tener placer e hijos) para regular nuestra energía interna. El hombre gasta una gran cantidad de energía cada vez que eyacula, por eso muchas veces nos quedamos dormidos después de tener sexo.
El ciclo hormonal de la mujer se desestabiliza una vez al mes con la menstruación, todas las hormonas se revolucionan, se generan estrógenos, endorfinas, serotonina, que pueden provocar cambios de humor o de comportamiento. Sin embargo el sexo tiene otra utilidad en la mujer totalmente distinta. Los hombres transferimos, compartimos y equilibramos nuestra energía con la de la mujer. La mujer puede tener varios orgasmos seguidos y su energía siempre irá aumentando más y más, el hombre sin embargo debe descansar.
Cuando se establece un vínculo afectivo en una pareja el sexo es un método infalible para obtener energía. Tanto para el hombre como para la mujer, el vínculo se establece tanto a nivel físico (con el sexo), como en el nivel mental, emocional y espiritual y se va reforzando con el tiempo. El hombre deposita energía en la mujer y la relación se ve reforzada.
La mujer es el motor que mueve toda la energía. El hombre le da parte de su energía, pero la mujer aporta fuerza al movimiento de esta energía. Recordemos que no puede haber principio masculino sin principio femenino, como en el Yin-Yang, el blanco y el negro, no puede existir uno sin el otro. Uno da energía y el otro la absorbe para generar más energía.
Uno de las fuentes de energía más potentes del cuerpo humano es el corazón. El corazón es el cuarto Chakra del cuerpo y donde se gestan las relaciones con las personas que más queremos, además es uno de los órganos que emiten uno de los campos magnéticos más potentes de todos.
El campo electromagnético del corazón es 5.000 más potente que el de el cerebro.
No duden en alimentarse correctamente, en hacer ejercicio y dormir bien, pero tampoco olviden la meditación, el sexo, la respiración ni vuestras relaciones, incluso vuestra relación con el dinero. Todos ellos son factores que van a determinar nuestro nivel de energía en cada momento. Y todo ello derivado de simples creencias. Las creencias crean nuestro sistema de pensamiento y como consecuencia, nuestro sistema de administrar la energía que podemos obtener de la realidad.