Buenas tardes mis steemians, esta es una historia bastante chistosa que me pasó cuando realizaba mi rural en los inicios de mi carrera. Los nombres de los involucrados serán cambiados para proteger el secreto médico.
Me encontraba pasando la consulta de emergencia en el ambulatorio de boquerón, un pequeño pueblo rural del estado Carabobo, y eran aproximadamente las 6:30 pm, cuando después de gritar "siguiente ", para autorizar el paso de otro paciente, entra una señora morena de 45 años aproximadamente con una expresión facial que indicaba dolor y que venía acompañada de su hijo de 20 años aproximadamente.
Le pregunté su nombre, su edad, de donde venía cosas que respondió rápidamente, en el momento que pregunté porque venía su hijo me intentó explicar que su mamá tenia dolor entre la espalda y el abdomen, súbitamente la madre (mi paciente) le indicó que se callará y que por favor esperara dele lado de afuera mientras tenía su consulta, quería privacidad.
Al salir el hijo, Sandra (la paciente) con una cara muy apenada me dijo "Dr no se como explicarle ésto, me da mucha vergüenza" y la anime a que me contará. Inició su relato contándome que tenia 8 meses de operada de una histerectomia y que durante todo ese tiempo había tenido reposo de su vida sexual, y que desde hace 1 mes estaba hablando con un "pretendiente" y que ese día la tensión sexual superó el miedo a reiniciar su vida sexual y se fue a una tarde de placer con su pretendiente.
Al parecer, Rodrigo (el pretendiente) estaba muy agraciado por dios en su zona genital y era excelente en las artes amatorias, y se lanzaron un maratón sexual de varias horas. Sin embargo, Sandra tenía la peculiar característica de "explotar" cuando se encontraba en pleno orgasmo y de bañar con sus fluidos al hombre con el que estuviera; cosa que, por desconocimiento de su fisiología, le apenaba enormemente.
En su faena con Rodrigo sintió en múltiples oportunidades ese deseo intenso de explotar sexualmente y lo sostuvo siempre en cada ocasión, notando que se acumulaba una pequeña molestia en su vagina cada vez que sea retenía. Culminaron su acto y ambos se marcharon a casa.
En casa, Sandra empezó a tener cada vez más dolor en su vagina y en la porción inferior del abdomen; y por tal motivo acudió a mi consulta.
En su desconocimiento e inexperiencia de como funciona su cuerpo durante el sexo, Sandra se provocó una contractura de los músculos vaginales y abdominales que era tan intensa que ameritó colocarle relajantes musculares por vía venosa.
Posteriormente tuve que explicarle que parte del tratamiento sería la estimulación manual de sus genitales para poder liberar la tensión acumulada. Y le hice entender que esos fluidos eran normales en la mujer que se encuentra en el punto máximo de su orgasmo (ella pensaba que era orine).
Debo decir que esa consulta alegró bastante mi día, el cual había estado abarrotado de pacientes desde las 7 am. Y bueno espero haber tenido un impacto positivo en Sandra y desde esa consulta haya tenido mejor vida sexual con Rodrigo.
Nos leemos en otras publicaciones