En nuestras sociedades, sin importar el lugar del mundo en el que estemos, los mitos siempre están presentes. Digamos, que eso es parte de nuestra idiosincrasia como seres humanos, siempre tendemos a creer en una fuerza invisible, si se le puede dar ese nombre, basándonos a veces en situaciones que vivimos y que nosotros consideramos sobrenaturales.
Pero mi punto, no va hacia ese tema en particular, el titulo de este artículo, busca hablar sobre uno de los mitos más grandes existentes y donde parece que no nos damos cuenta, que es una mentira, bastante descarada realmente. Ese mito al que me refiero, es la llamada “Perfección o ser perfectos”. Vivimos en una sociedad que todavía cree en que podemos ser perfectos, cosa que realmente es un invento de nuestra sociedad desde hace millones de años.
Me imagino que muchos de ustedes que me leen, en este preciso momento, ven televisión, y si nos ponemos analizar los protagonistas de los distintos programas de televisión, mucho de ellos, son elegidos no solo por el talento, si es que lo hay, sino por una imagen bonita, que sea más agradable para el público que los ve a través de las pantallas. Haciéndonos creer, que, si no eres bonito, si no eres perfecto, posiblemente no seas nadie o tengas pocas posibilidades de pertenecer a ese mundo del espectáculo.
Pero sin irme muy lejos, desde pequeños, se nos enseña, esa forma de ver las cosas, un tanto superficial. Independientemente que el padre no busque hacerlo, lo hacemos muchas veces sin querer, terminamos durante generaciones transmitiendo ese pensamiento, que, si no somos perfectos no somos nadie. Obviamente hay padres que enseñan lo contrario, pero lamentablemente la sociedad, termina haciendo creer, que eso es normal, que eso es lo indicado, cosa que realmente no es así.
Con el tiempo, pensamos que nosotros, tenemos el derecho de juzgar a los demás o sentirnos superiores, porque tenemos más dinero y mejores condiciones de vida. Llegamos a un punto, donde podemos humillar al otro, que no goza de los mismos beneficios que tú tienes. En nuestras mentes terminamos creyendo en que nosotros somos perfectos y no cometemos errores, es más, cuando lo cometemos pensamos que es solo mala suerte, pero no terminamos aceptando, que esa llamada perfección, ese hombre o mujer que no se equivoca, es una vil mentira.
Sin duda, es un mito de nuestra sociedad, el cual, nos hemos encargado de trasmitirlo, y en esta época contemporánea, te das cuenta, que ese llamado mito, ha tomado mucha fuerza en las generaciones más jóvenes. Esas que montan vídeos por Internet, burlándose del otro, porque es feo, porque tiene lentes, porque no tiene dinero, entre otras cosas. Demuestra en parte, en lo que nos hemos convertido, en una sociedad donde se honra la perfección, pero se nos olvida que somos de carne y hueso, y que errar es parte de nosotros.
Donde cometer errores, debe verse como algo parte de nuestro crecimiento, como individuos, así que, dejemos ese miserable pensamiento de que somos perfectos o que debemos serlo. No sigamos propagando un mito, que no trae cosas buenas, sino más bien, nos vuelve personas egoístas, que humillan al otro, creyéndose que son, más que el otro, pongámonos a pensar, si eso de verdad nos sirve o más bien nos perjudica.
Seamos nosotros con nuestras virtudes y defectos.
Sígueme: 

Algunas imágenes fueron sacadas de Pixabay.com
