Todo empezó con los egipcios, quienes durante una fecha del año ocultaban sus caras tras una mascara para esconder la clase social a la que pertenecían y cantaban y bailaban. Luego, los romanos, a inicios de la primavera, le rendían culto a Momo, el dios de la diversión y la burla con una fiesta que llamaban carrus navalis. Más tarde, a través de los conquistadores llego la tradición a Venezuela y en cada región del país tienen una manera de celebrarlo, sin embargo, en la mayoría de los estados las personas se disfrazan de algún personaje, juegan con agua y papelillos; también se destacan coloridas comparsas y música alegre.