Pues a mí no me nominaron, pero este es un intento mío por interactuar en esta comunidad que apenas voy conociendo. Leí la publicación de y decidí hacerlo yo también.
El juego es la adaptación de
en castellano al reto americano de
. Estas son sus reglas:
1 - Dinos en un post como decidiste tu nombre de usuario en Steemit. La historia detrás de él. No importa si tú crees que es muy común, será divertido saber por qué decidiste ese nombre.
2 - Dinos tu nombre real.
3 - Si pudieras cambiar tu nombre de usuario actual, ¿qué nombre utilizarías y por qué? Si tienes una lista, menciónala.
4 - ¡Utiliza el tag #mysteemitname para que los demás usuarios puedan leer tu post! Este tipo de desafíos son para incrementar la interacción entre la comunidad.
5 - Nomina a 5 personas a participar en este mismo desafío. Dentro de poco toda la comunidad estará participando.
En una época en la que para poder leer, conseguía libros prestados de la biblioteca de la universidad o ahorraba meses para poder comprar uno propio, mi dealer era una prima mía que ya trabajaba.
— Tengo uno por aquí, está todo gastado y roto y es un poco aburrido al inicio, pero leelo si querés — fueron las palabras escogidas por ella para hablarme de "Madame Bovary" de Gustave Flaubert.
Nunca olvido esa descripción porque fácilmente la podría utilizar para hablar de mí misma en una tarjeta de presentación.
Me llevé el libro y no lo volví a soltar; conocer a Emma fue una especie de ritual para dejar la adolescencia y sus dolencias atrás, casi como un Bat Mitzvah. Fue finalmente ponerle un nombre a una rebeldía que parecía no tener
causa y justificar mi tozudez. La identificación con ella fue inmediata; con apenas 17 años, comprendí sus motivos para el adulterio, las deudas, el mal carácter, el suicidio... No es que compartiera su estilo de vida o que yo haya experimentado algo similar, pero si la conocemos bien, nos damos cuenta que Emma no es más que una persona atrapada en convencionalismos, en una vida pre-escrita y nadie se merece tal castigo. Con su valentía sigue inspirando a mujeres como yo, que como ella, no estamos dispuestas a bajar la cabeza ni a aceptar la reglas impuestas. Emma y yo, nosotras resolvemos, vamos por lo que queremos, aunque lo que queramos sea simplemente una noche en París.
Cuando no estoy leyendo novelas, acostándome con mis amantes o endeudando a mi marido, me llamo Ivonne Cruz y vivo en Honduras.
Gracias por leer. Nomino a: