En Matemáticas hay una figura fascinante. Desde que la conocí me invadió una gran tristeza inexplicable, y es porque siempre la relacioné con una historia de amor... o más bien desamor. Amor no correspondido, imposible, platónico; con los años he tratado de interpretar su conducta de distintas maneras, pero nunca he conseguido darle forma concreta porque me hace sufrir mucho la sola noción de su soledad. Ella que cambia de forma (vertical, horizontal, oblicua) y se ajusta a la función, la sigue a donde esta vaya, casi invisible ¡porque hasta al momento de graficarla nos piden apenas bosquejarlas con líneas punteadas y no continuas! Mientras las estudiaba, "acercarme" (nunca mejor dicho) al tema de esta manera hacía más fácil para mí solucionar los ejercicios propuestos en clases y exámenes, y a su vez, era emocionalmente desgastante.
Ya saben que "tiendo" (pun intended) a obsesionarme con las cosas más absurdas y por razones aún más absurdas e insisto e insisto hasta que consigo al menos un atisbo de resultado ¡Soy una asíntota!
En fin, es la primera vez que logro formar una idea más o menos clara de lo que leo cuando veo una asíntota. Sufran conmigo.
Nunca la había visto de cerca, cada vez que pensaba que el tan anhelado encuentro tendría lugar, la otra caminaba de paso, sin detenerse.
Ella se había enamorado de verla pasar, tan solo de eso. Nunca habían intercambiado siquiera un saludo, pero podría caminar a su lado por el resto de su vida. Y qué si la acusaban de intensa; ella ha sentido emociones más fuertes y sinceras que cualquiera que ha compartido cama, techo y deudas durante años. Sí, se enamoró sin más razones que el comportamiento errático e impredecible de aquella, de la exactitud en su recorrido, de la determinación en su andar, pero ¿quién podría atreverse a juzgarla? Ella es dueña de un amor que no pretende cambiarle nada, que no pide más que una tan sola cosa: interceptar su tendencia.
El día que amaneció decidida a hablarle por primera vez, Apolonio despertó súbitamente en la madrugada buscando lápiz y papel, pues ya sabía el nombre de su descubrimiento: asíntota.
Asíntota
nombre femenino
En geometría, línea recta que, prolongada indefinidamente, se acerca progresivamente a una curva sin llegar nunca a encontrarla.