La Crononauta
El tiempo se disuelve en un espejo negro. Estoy en mi cama, sostengo mi teléfono celular, mi vida entera. Es maravilloso cómo una simple pantalla te puede llenar de sensaciones, toco este espejo con mi dedo y tengo el mundo en mis manos: Sé lo que hacen mis amigos, sé lo que sucede en China.
Soy famosa por mis ocurrencias en las redes sociales. Me tomo una selfie y la subo a mi Instagram. Salgo bonita. Casi instantáneamente tengo nuevos likes, comentarios, pero no los puedo leer. Veo de nuevo mi foto, es extraña, salgo movida, estoy segura de que no me moví. Mi mente debe estar ya bastante agotada. Cierro los ojos.
Sueño que estoy en un callejón, llevo la dirección del sitio en un papel arrugado, Calle Trenz, número 256. Frente a mí hay una puerta de metal, es acá. Un pasillo de paredes blancas me guía hasta una sala de espera. Entro, aún insegura de lo que estoy haciendo. Veo las caras, tan vívidas. Una mujer flaca y desgarbada pone sus ojos sobre mí. El otro sujeto es punk. Yo me miro al espejo, la mitad de mi cara está derretida, como en la foto. El doctor sale de una habitación, tiene bata blanca, anteojos negros de soldador y nariz aguileña.
-¡Bienvenidos, mis crononautas! Pasaron la prueba. Han sido seleccionados para navegar hacia el futuro. Lo único que deben hacer es tomar esta pastilla y narrar su experiencia. Se les pagará al final de la sesión.
Ah... Otra dosis, por favor.
Mi participación en el Concurso MicroCiFi256. Espero no haber llegado muy tarde. https://steemit.com/spanish/@trenz/concurso-de-microrrelatos-de-ciencia-ficcion-microcifi256-semana-13-las-crononautas