¡Hola, queridos Steemians!
En esta entrada quería contarles un poco más acerca de mí, y desarrollar una publicación que puede ayudar a muchos que alguna vez hayan pasado por lo mismo que yo.
Lo primero que debo hacer es realizarles una pregunta: ¿Tienes una pasión?
Si respondiste sí, entonces te realizaré otra pregunta: ¿Sientes que alguna vez nadie te apoyo a seguir tus sueños?
Si respondiste no, te invito a seguir leyendo, porque este post también es para ti :)
Estas son preguntas que pueden parecer un tanto pesimistas, pero, ¿alguna vez te has preguntado algo similar? Pensar en este tipo de preguntas no tiene nada de malo, porque cuestionarse a uno mismo es buscar conocerse, y vaya que sí se logra bastante.
Hace unas noches cenaba con mi familia y conversaban acerca de las carreras que escogen los hijos de varios allegados, y tocaron el tema del arte. Curiosamente ellos comentaban que de elegir tal carrera, pues lo que le quedaba a los padres era apoyar a sus hijos en tal decisión, y decían que “bueno, nosotros siempre apoyamos a nuestros hijos en la carrera que ellos escogieron”. Curiosamente, siempre que mis padres hablan acerca de estudiar artes, o algún tipo de carrera afín, culminan con esa frase, y cada vez que escucho las palabras finales de esa frase me hierve la sangre. Antes, cuando era joven, solía responder a tal frase con un “pero cuando yo quise estudiar música…”, y nuestra hermosa cena se tornaba en peleas y discusiones con respecto al tema. Curiosamente, siempre en la mesa, sentados, cenando...
Siempre que termina esa bendita frase brota en mi mente el recuerdo, ese lamentable recuerdo, en el cual les hablaba a mis padres acerca de mi intención de estudiar música como carrera, a lo cual, siempre que lo hablábamos (ya que fueron varias conversaciones), me decían lo mismo: “es que tienes que estudiar una carrera de verdad, y luego de que tengas un título puedes estudiar lo que quieras”. Entonces claro, estudié la carrera que escogí, pero no la que realmente me nutria el alma, la que me apasionaba, la que me hacía plenamente feliz…
Es indudable el gran impacto que generan esas decisiones en la vida de una persona, y no logramos apreciar la magnitud de ello por el hecho de parecernos simples, tan simple como creer que a tus hijos no les pasará nada si les niegas la oportunidad de hacer algo que realmente aman. Aunque elegí la carrera “que me gustaba” entre una selecta gama - ya que artes, más específico música, no podía ser aunque eso era lo que realmente me gustaba -, pues no escogí mí carrera, sino que escogí una que quizás me gustaba y que pudiera amoldarse a lo que querían mis padres que estudiara: una carrera de verdad.
Sucedió lo inevitable. Ya al primer semestre sentía la enorme necesidad de retirarme, y luego al segundo, y luego al tercero, y luego al cuarto… Y así hasta que llegué a un punto de resignación, porque eso es lo que le queda a uno, la resignación. Aunque seguía en mi carrera, a la par trataba de hacer mi propio camino en la música, y aun cuando mis padres me apoyaban, no podía titubear: El título es primero. Quizás ellos pensaban que con el tiempo se me iba a pasar, y que lo olvidaría, o qué sé yo que se habrán imaginado, el hecho es que no se olvida, uno solo se resigna. Y sucede algo muy lamentable... Cuando te empieza a ir mal en los estudios, aun cuando estudias, cuando te percatas de que otros pasan y tú te quedas, y cuando ves que pasa el tiempo y que cada vez se hace más tarde para ser lo que realmente quieres ser, pues te vas haciendo más insensible, pedante, arrogante, rebelde… Infeliz. Pero no todo es gris. No te das cuenta, porque te enfocas en lo negativo, pero: Creces como persona, maduras a una velocidad impresionante, cultivas buenas amistades. Cuando asientas cabeza, empieza a irte mejor, y finalmente lo logras. Logras esa meta que tanto deseabas alcanzar.
Ya siendo un profesional en el área de Ingeniería Civil, y con cierta madurez debo decir que sí, tener un título universitario es una excelente herramienta, más no es un futuro asegurado. El sentir la obligación de cumplir esa meta por y para mis padres fue estresante, pero lograrlo da una gran satisfacción. No puedo negar que uno siente una liberación increíble, pues claro, ya hemos cumplido nuestra condena y al fin hemos salido de prisión (jajajaja).
Ahora, retomando la seriedad, debo concluir esta publicación con una reflexión que dejaré aquí para todos, sean artistas, deportistas, profesores, estudiantes, profesionales en cualquier área, padres o hijos:
Si consideras que has encontrado algo realmente maravilloso en tu vida, y sientes que ese algo maravilloso es lo que quieres hacer el resto de tu vida, hazle entender a tus padres lo realmente importante que es para ti cumplir la meta de hacerte un profesional en esa área, no en otra. El tiempo pasa, los intereses cambian, las oportunidades no vuelven y tu tiempo, además de pasar, se ocupa y se ocupa de muchas cosas que no se relacionan en lo absoluto con tus intereses. Entonces, si estas a punto de escoger una carrera universitaria, piénsatelo bien.
Ahora, si eres padre/madre, ponle atención a tu hijo. Si no le pones atención, nunca lo vas a conocer tal cual es y jamás sabrás cuáles son sus intereses. Sí, literal estoy diciendo que si no conoces los intereses de tu hijo, NO LO CONOCES. Escucha con atención cuando tu hijo te hable de lo que más ama en el mundo. Escúchalo antes de querer aconsejarlo, porque si no lo escuchas no sabrás como orientarlo. No pienses que por tener amigos que hicieron tal o cual cosa con sus hijos pueda servirte de referencia, cada persona es un mundo muy distinto, y hay tantos factores que pueden influir de maneras muy positivas en su vida como también pueden influir de maneras altamente destructivas (y no exagero). Puedes guiarlo y aconsejarlo, más debes respetarle tanto a el/ella, como a la decisión que ha tomado. Y sí, las artes también son una carrera de verdad.
No traten de cambiar lo que son por complacer a los demás, ni traten de querer cambiar a los demás para que sean tal cual ustedes quieren.
De corazón espero que esta publicación te haya sido de ayuda.
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