Cuando decidimos enfocar toda nuestra energía y esfuerzo en intentar agradar y complacer a los demás, comienzas un tortuoso viaje donde el único destino que te aguarda son la frustración, la amargura y la soledad, ya que has violado un principio universal de vida; El respetarte y amarte a ti mismo, cuando decidimos anular u suprimir nuestra esencia y nuestros sueños por ser aceptados o reconocidos por otros, nos hemos irrespetado y degradado a nosotros mismos, y eso en ningún momento es amar al prójimo. Nadie puede amar a nadie si no se ama primero a sí mismo. Jesucristo dijo: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”, en otras palabras solo podremos amar a otros en la misma proporción en que nos amemos a nosotros mismos, en ningún momento se nos enseñó a amar a los demás anulándonos, ignorándonos o despreciándonos a nosotros mismo.
Para algunas personas en nuestros caminos, nunca seremos lo suficientemente buenos o adecuados pero para otras correctas o idóneas, seremos parte de sus sueños, incluso parte de su existencia, seremos coprotagonistas de sus sueños, aventuras y desafíos, en otras palabras seremos sencillamente geniales!
El sistema nos ha enseñado durante años que mientras más nos sacrifiquemos, o nos autoflagelemos por otros estamos demostrando amor y es allí donde sutilmente la humanidad ha caído en una especie autodestrucción masiva, la gente se pregunta ¿por qué esta sociedad es tan hipócrita, corrupta y cruel?, sin darse cuenta de que no podemos actuar de otra manera hacia nuestros semejantes porque primero hemos actuado de esa misma forma hacia nosotros mismos. Y nadie puede dar o compartir lo que no tiene.
Cuando asimilemos de que el inicio de cualquier transformación, cambio o reforma en nuestro entorno, inicia desde nuestro interior y en nosotros mismos (Con el Respeto y Amor hacia nosotros mismos para posteriormente libre y espontáneamente compartirlo con otros), y de que todo lo que activemos hacia el prójimo tarde o temprano repercute en nosotros mismos (Porque todo lo que sembremos algún día lo cosecharemos), entonces habrá una esperanza de que esta sociedad y todo lo que percibimos con nuestros sentidos físicos puedan ser transformados en algo más espléndido, más hermoso y notable.
“No podremos coexistir de una forma fluida y armónica con otros cuando en nuestro interior exista un caos existencial, comencemos reconstruyendo nuestro mundo desde nuestro interior, mientras respiremos tendremos esa oportunidad a pesar de lo que pueda estar sucediendo en el exterior”
Mauro A. Garrido M.
Barinas-Venezuela, 07-04-2019