Saludos queridos lectores, hoy en mi afán de reflexionar y concienciar en las cosas de la vida les traigo un tema que lamentablemente marca el patrón de muchos hijos e hijas que tienen que crecer enfrentando la situación de tener padres separados o divorciados.
Pues mi querido lector, si por algún motivo el vínculo matrimonial se ve quebrantado y ambos tuvieron que separarse no pueden olvidar que se separan de su pareja más no de los (as) hijos (as) tienen que comprender que ellos necesitan a ambos padres aunque no convivan en el mismo espacio, hay que tomar conciencia que lo que realmente hace sufrir a los hijos no es tanto la separación sino la indiferencia, los problemas, el maltrato y todos los momentos desagradables que suceden antes y después de la separación.
Los hijos gozan del derecho irrenunciable de disfrutar de un padre y de una madre y no merecen ni tienen porque sufrir de las escenas de maltrato físico ni psicológico y mucho menos ser testigos de disputas o litigios, por el contrario tienen derecho a que sus padres se respeten, que no hablen mal el uno del otro y mucho menos que siembren el odio por el otro “tu padre es un mujeriego, un bueno para nada, un mal padre y no te quiere, es un borracho”, “tu mamá es una prostituta porque los abandonó, no los quiere” en consecuencia tienen derecho a no ser utilizados como medios para mal poner o dañar la imagen del otro. Hoy, muchos padres separados tratan de llenar el vacío o ganarse el cariño de sus hijos chantajeándolos, llenándolos de regalos, consintiendo actitudes impropias o caprichosas que no contribuye positivamente a la educación del mismo.
En este sentido es importante que los padres separados tomen conciencia de su rol y logren coordinar esfuerzos sinceros para que sus hijos sientan su cariño y su acompañamiento constante, en este sentido y aunque sea difícil es necesario generar encuentros para tomar en común acuerdo las decisiones apropiadas que tienen que ver con la educación, la salud, las amistades o con cualquier situación que se presente.
Papá, Mamá, aunque hayas fracasado en tu vida matrimonial tienes derecho a rehacer tu vida y buscar la felicidad y estabilidad que tanto mereces, pero nunca debes dejar de lado la responsabilidad y el compromiso que adquiriste desde el primer momento que concebiste a tus hijos, tú estas llamado a amarlos y a guiarlos cimentando en ellos valores para la Vida….