Solo pasaron 20 días desde que me tuve que despedir de mis muchachos debido a las vacaciones decembrinas, y fueron dias muy largos, casi eternos (exagerando un poquito) que a pesar de pasarlos acompañado en familia compartiendo los quehaceres de la preparación de la cena navideña, sentía como me hacia falta una tarde bajo el sol,corriendo y ver hacer a los muchachos sus ejercicios, enseñándoles a perfeccionar y pulir sus técnicas deportivas que los haran brillar en un futuro próximo.
Cuando llegué al estadio donde imparto mis clases, todos los niños me esperaban con gran emoción, en sus cara podía notar las ganas que tenian de comenzar este nuevo año, poniendo mayor esfuerzo en las prácticas y con muchas ganas de seguir aprendiendo. Al saltar al terreno para hacer sus ejercicios de calentamiento saltaron con entusiasmo, y corrían aún mas fuerte que el año pasado, tenían sus pilas totalmente cargadas, lo notaba con cada paso que daban al hacer sus actividades.
Solo espero que este año las noticias sean todas buenas, y permitan que nuestra linda escuela de beisbol pueda seguir creciendo, que nuevos padres se atrevan a llevar a sus niños a nuestro campo para que podamos realizar un torneo de altura, con suficientes equipos para que la competencia sea muy buena.
Mientras seguiremos dando de nuestro mayor esfuerzo par sacar adelante nuestra linda escuela, en el que tengo mucha fe y se que sera una de las más grande de mi estado.