Desde hace algunos meses inscribí a Marcela en una escuela de voleibol y este sábado, por fin tuvo su primera actividad con su uniforme oficial. Estoy tan contenta de todo lo que ha aprendido y lo valiente que ha sido. Se trató de la celebración del 8vo aniversario de la escuela y todas las categorías tendrían juegos.
Marcela está en el semillero, hasta que cumpla 9 años y pueda estar en la categoría de Minivol. Ayer entonces solo tuvieron una demostración, hicieron clínica deportiva y jugaron con otras escuelas invitadas. Lo importante es que Marcela no cabía de emoción, se sentía orgullosa, feliz, quería jugar, quería quedarse con la camiseta y la verdad yo estaba más llena de orgullo que ella. Parece exagerado pero es muy hermoso acompañar a nuestros hijos en estos momentos y experiencias. Así que fue un sábado de apoyar a mi hija en esta nueva etapa, de disfrutar desde las gradas y enamorarme de esa sonrisa y la luz de sus ojitos.