Suena muy cliché pero realmente esta frase tiene poder, y es que los padres hacemos muchos sacrificios para criar a nuestros hijos sanos y felices. Es lo que pienso cuando veo nuestras fotos de navidad porque a pesar de todas las carencias con las que vivimos, pudimos disfrutar de una navidad en NUESTTRA CASA, JUNTOS, SANOS, y cumpliendo con los deseos de nuestras hijas. Para muchos es un desafío el tema de los regalos de navidad y para nosotros igual, buscamos ofertas, usamos herramientas como Cashea, y realmente tuvimos una cena espectacular.
No tenemos arbolito y espero que para este año podamos tener uno, pero yo improvisé ese y fue donde nos tomamos fotos y donde las niñas abrieron sus regalos. TODO LO QUE PIDIERON. Y que sabroso es. Las carcajadas de Marcela y Miranda son música para nuestros oídos, sus ojitos brillantes, su emoción y asombro son recuerdos que solo una mami y un papi disfrutan y guardan en su corazón.
Nosotros sabemos lo que nos costó, nosotros sabemos lo que sacrificamos, pero ellas y su inocencia no se merecen menos. Entonces siempre me sentiré orgullosa y satisfecha de hacer todo lo que tengamos que hacer para que mis niñas puedan regalarles sus sonrisas al mundo y puedan brillar a pesar de todo. ✨️