Cuando no seguimos despiertos,
Ventilando las aspiraciones del día,
Dentro de tubos abiertos,
Desde nuestros corazones se moría.
De nada todavía sabemos, con los ojos
cerrados, a todo que no se sentía,
Continúo muerto de mis enojos,
Bajada la cabeza en las manos prendía.
Venga a mí, mismo enemiga,
Átame a tu vástago lento,
Que no es mio lo que abriga.
Te digo aún hambriento,
mismo que despacio prosiga,
que mi cuerpo así friolento,
te besa buenas noches, amiga.
=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=.=
Autor: