Fuente de la imagen, concurso de TopFiveFamily
Buenas noches, apreciada comunidad TopFamily, con esta nueva imagen, me veo como adolescente, en la segundaria, cada vez que iba a la cantina en el receso más largo de las clases de la mañana, nos reuníamos el grupo que normalmente creamos en el liceo, ese grupo se caracteriza por tener muchas cosas en común.
A la hora de la cantina, nos sentábamos a contar el dinero que tenía cada una, un grupo de cinco, al final teníamos para comprar empanadas y maltas, a la hora de repartir siempre quedábamos incompletas, a alguna le tocaba una empanada mientras a las demás les tocaban dos, pero terminábamos desmenuzando las empanadas para completarle a la que le faltaba.
Todo entre chistes y risas nos sentábamos en unos bancos de cemento a la entrada del liceo bajo unos árboles frondosos, mojando las empanadas en una guasacaca hecha por la famosa Sra. Rosa que le ponía un toque de aguacate y quedaba súper especial, cada vez que tocaba aplacar un poco el hambre nunca faltaba la famosa malta Martin Polar, tenía un sabor muy agradable mientras más fría mejor. Parecía un sacrilegio comer empanada con otra bebida que no fuera malta, no tenía el mismo sabor, no sé si era mental o que pasaba pero la compañera ideal para la empanada, era esa bebida color negro con ese sabor que invadía tu cuerpo de entusiasmo.
Las preferidas eran las de jamón con queso y las de carne mechada, un día me preguntó una de mis compañera, ?Quien le echa guasacaca a una empanada de jamón con queso ? Y conteste: pues yo, no te lo pierdas es una combinación de sabores que te dejaban satisfecha. Dicen que el dulce da energía, no sé si es cierto pero cada vez que me tomaba una malta era como renovar mis fuerzas y me sentía feliz. Actualmente la tomo muy esporádicamente por el tema de la azúcar ya saben hay que cuidarse. Como decía la propaganda publicitaria de Kodak: Recordar es volver a vivir