A propósito de una publicación de nuestra querida y brillante amiga en la cual planteó la idea de que existen dos tipos de "ser" para cada individuo, un "ser" perfecto y otro "ser" en proceso de perfección, se me vino a la mente escribir el siguiente planteamiento y artículo, el que a su vez añadiré como un capitulo más al libro que estoy editando.
Siguiendo el mismo planteamiento propuesto por , podríamos afirmar que nosotros poseemos un "ser" original que es nuestra esencia y que es perfecto, se trata de nuestra misma alma, la cual existe en una dimensión carente de tiempo, materia y espacio.
Se trata de nuestro "SER" ORIGINAL ESENCIAL, que a su vez posee todo nuestro POTENCIAL PERSONAL, contiene todo lo que podríamos llegar ser una vez que nos desarrollemos como personas en la dimensión temporal y material de nuestra vida terrestre.
Es nuestro mismo "CODIGO ESENCIAL ORIGINAL" o "ADN" del ALMA", para diferenciarlo del código genético del cuerpo físico, ya que el potencial de nuestro "ser" mismo no se almacena en una estructura biológica sino que está contenido en nuestra esencia original que no es material ni temporal.
En síntesis, y tal como se aprecia en la figura, en la dimensión de Dios, en la cual no existe ni tiempo ni espacio ni materia, dimensión del presente eterno, nuestro "ser" original esencial , que es nuestra alma, es completo y perfecto, no requiere perfección alguna.
Pero en la dimensión de nuestra vida material y temporal, nuestro "ser" es incompleto, requiere crecer, desarrollarse, completarse, perfeccionarse. Nuestro "SER" en esta vida necesita y se diluye en el "HACER" y el "TENER", que son las herramientas materiales con las que cuenta para completar su perfección.
Nuestro "SER" original con toda su perfección y completitud cobra vida en la medida que desarrollamos nuestro "SER PERSONAL" o ESPÍRITU, espíritu que junto con nuestro CUERPO conforman la PERSONA HUMANA.
Según la teología cristiana católica, el cuerpo y el alma conforman la persona, pero hablaremos de ESPÍRITU en lugar de alma, porque el alma es perfecta y no cambia, en cambio el espíritu es algo que hacemos cambiar a voluntad, o podemos menguar o desarrollar haciendo uso de nuestra libertad.
Nuestro "SER" original que es atemporal, en esta dimensión se ve enfrentado a la necesidad de "HACER" y de "TENER", y para ello dispone del cuerpo, para "tener" y para "hacer", la primera posesión de nuestro ser es el cuerpo humano.
En todos los casos, afirmaremos que somos un alma que posee un cuerpo, jamás un cuerpo que posee un alma.
Porque el cuerpo pertenece a la dimensión del "tener" y nosotros en primer lugar "somos", somos nuestro "ser", valga la redundancia, antes que "tener", y en ningún caso podemos "ser" nuestro cuerpo.
La finalidad última del HACER y del TENER en esta dimensión de vida temporal y material es la de acrecentar, desarrollar, completar y perfeccionar nuestro "SER" personal para asemejarlo a nuestro "SER" ORIGINAL ESENCIAL, esto es, expresar todas la riquezas contenidas nuestro potencial original, a fin de llegar a ser expresión de todo el amor y originalidad contenidos en el "ADN" de nuestra alma.
Recordemos que sólo el amor crea perfección en nosotros, alcanzar la perfección de nuestro "ser" original o alma es llegar a ser expresión de nuestra originalidad y de todo amor contenido en la misma.
Pero somos PERSONAS HUMANAS, esto quiere decir que las características físico-biológicas de nuestro cuerpo pueden limitar nuestras posibilidades de desarrollo como personas, incluyendo enfermedades mentales y corporales.
Recordemos que la LIBERTAD INTERIOR es la libertad de SER, y la libertad externa o física es la libertad que tenemos para expresar nuestro "SER" en el "HACER" y para ello con la ayuda del "TENER".
Pero lo más importante de todo es la libertad interior o libertad del "SER", que es la libertad del ALMA, pero en esta dimensión material temporal en la cual nuestro "ser" está sometido a las limitaciones de un cuerpo físico, tendremos que plantear el concepto de libertad en términos de LIBERTAD DEL "SER" PERSONAL, afirmando que nuestro SER PERSONAL o ESPÍRITU es libre en la medida que logra DOMINAR AL CUERPO, esto es, que nuestro espíritu es capaz de desarrollarse a pesar y por sobre todas las limitaciones impuestas por el cuerpo físico.
La Libertad interior es por lo tanto la libertad del espíritu, esto es, la libertad de nuestro "ser" personal.
GRACIAS POR VENIR A COMENTAR
DESDE CHILE
MARIO TRIVELLI