Los sueños son espacios de esparcimiento del alma, así lo siento.
Según el nivel de razón con que quieras medir este espacio del tiempo que pasas vivo en el planeta, puedes asignarle determinados valores: poder premonitorio, descanso, sublevación del inconsciente, motor, necesidad, drenaje.
JACEK YERKA
En algún momento de la historia comenzamos a llamar sueño a aquello que deseamos que ocurra y los sueños, que objetivamente suceden cuando el cuerpo permanece en reposo, pasaron a ser pulsión de voluntad, de accionar. Vamos tras nuestro sueño, como si no tuviéramos sueños malos.
Hoy escribo mi primer post, ese que probablemente pase a ser mi carta de presentación, por el que NADIE me recuerde, en una nota triste, como la mayoría de mis últimos sueños, esos que quiero dejar atrás y que cuento para que no sucedan.
Esta una semana literalmente dolorosa (me abrí un pircing, me hice un masaje con ventosas que a pesar de ayudarme mucho me recuerdan cuan deteriorado está mi cuerpo y me depilé con cera la zona del bikini -Aauch!-) que debía cerrar con un encuentro muy esperado, ese que tendría con los socios de mi cooperativa donde discutiríamos sobre nuestro esquema de negocios (nada fácil viviendo en Venezuela) cerró, o casi cierra porque aun no termina, con una nota de voz al mejor estilo de una peli de terror, que nos enviara hace minutos uno de los socios, fotógrafo (somos una agencia creativa, sí bueno, somos soñadores) avisándonos que en carro donde venía otro socio, había sido atracado en plena autopista Valencia-Caracas en medio de la noche, ambos vienen de rodar los dos primeros cortometrajes de lo que será una película de cortos que relata la venezolanidad (soñadera en banda ¿no?)
Esa es mi gente, de ellos tengo un poquito yo, y seguro que viceversa.
Pues sí, robaron la Van donde venía Fa, que pálida... los equipos, el susto, la frustración... La paranoia que intentamos palear mientras llamamos a nuestros "contactos" para sentirnos funcionales frente al desamparo y que crece cuando el fotógrafo en vivo, mientras nos explicaba como estaba la gente recién robada, nos narra como a ellos también les acaban de espichar un caucho en la autopista para intentar robarlos, segundo coñazo.
Están vivos, es lo que nos tranquiliza, porque esta perseguidera de sueños pudo tener un peor final, es el consuelo que todos nos damos, "fueron unos pacos" "Por lo menos no les hicieron nada"...qué cagada.
Lo que estaban haciendo mis panas y el equipo de más de 20 personas que tiene ya dos semanas viajando por el país es ir tras un sueño, tras su sueño. Sé que esto no detendrá los rodajes, o por lo menos no del todo, pero cada vez más provoca estar en esa viajadera que hacemos cuando dormimos que en la mismísima realidad, porque los monstruos están sueltos, y cada día se siente más la guerra.
JACEK YERKA